Antonio Pacheco Zarate

Recuerdos.

Cuando niña mi padre me regaló una enciclopedia  SALVAT de Historia del Arte Italiana, de veinte volúmenes de gran formatos de los años 70’s, con las pastas rígidas, forradas de vinil suave de color rojo bordó, con títulos de letras doradas y azules, aún la conservo como un tesoro, se encuentra en el mismo lugar del librero de siempre de la casa de mi familia. El ver aquellas  espléndidas imágenes en gran formato de las obras apreciadas por la historia del arte, fue el inicio de un gran amor por el arte que vivirá siempre dentro de mí  con un gran valor agregado: el recuerdo de mi padre. Los fines de semana, me subía a su pick up blanca y lo acompañaba a su trabajo  como agrónomo en las comunidades del Estado de Oaxaca, México; así conocí  las numerosas y  muy diferentes culturas del estado de las que me sentí parte;  por otro lado los constantes viajes al norte de México para ver a mis abuelos maternos, me abrió las puertas a un recorrido por otro tipo de culturas  de México y por las diferentes culturas del mundo presentes en las fronteras de nuestro país con  Estados Unidos. Desde entonces he sentido un gran interés por los diferentes pueblos originarios, su cultura, su manera de representar el mundo y su realidad por medio del arte, esto es la herencia de mi madre. Así fue  la niña de la mujer que soy.



Mi despertar en la difusión del patrimonio cultural y artístico de Oaxaca fue a la luz del maestro Francisco Toledo en la apertura del Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca a inicios de los años 90´s,  desde donde nos dimos a la tarea de hacer del Museo un punto de encuentro. Con las alas que crecen aprendiendo a lado de un gran humanista como lo fue nuestro querido maestro Toledo;  estudié arte en la Libre Academia de  Bellas Artes en Florencia. Posteriormente, becada por el Fondo Económico de la Comunidad Europea estudie  el master in Project Management of Cultural Business, recientemente cursé una actualización en Experto en Patrimonio Cultural en la Institución educativa La Bottega, en Florencia, Italia.