EMILIO FUEGO
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Sobre el Encuentro XIV "Estas páginas dan fe del significado que la poesía adquiere cuando entra al corazón de la comunidad...”.
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Carta Constitutiva Mujeres Poetas (PDF)
MANIFIESTO REDACTADO POR EMILIO FUEGO
EN CONJUNCIÓN CON EL COMITÉ
DE MUJERES POETAS
Encuentro Internacional: Mujeres Poetas en el País de las Nubes
Origen y características:
2.- Cada año las poetas son recibidas por las comunidades mixtecas y se da un intercambio de expresiones artísticas contemporáneas con las manifestaciones culturales tradicionales.
3.- Las poetas participantes provienen de toda la república y otros muchos países, La parte esencial del encuentro se lleva a cabo en la región Mixteca y en la ciudad de Oaxaca, pero también tiene extensiones en diversos foros populares y universitarios, para terminar con un recital de clausura en el Palacio de Bellas Artes.
1.- Este encuentro fue creado en 1993 por el Centro de Estudios de la Cultura Mixteca y se lleva a cabo en una región donde la población es de ascendencia predominantemente indígena y carece de alternativas culturales.
Objetivos Comunitarios:
1.- Crear un proyecto cultural de grandes dimensiones en una de las regiones más pobres del país e históricamente marginada de la política cultural.
2.- Desarrollar un encuentro de poetas que realmente tenga acceso al corazón de la comunidad y no pase desapercibido para la población anfitriona como normalmente sucede con todo tipo de eventos y festivales culturales
3.- Involucrar a las comunidades mixtecas en un proyecto que las pone en contacto con expresiones del arte y la cultura que normalmente le son negadas.
4.- Demostrar que los grandes proyectos culturales no son exclusivos de las grandes capitales y catedrales culturales.
5.- Acercar, en una acción de cabal igualdad, a las autoras de la poesía contemporánea con las expresiones del arte y la cultura indígena de México.
6.- Promover las expresiones del arte, y en este caso la poesía, entre los sectores de la población que por su situación geográfica, económica y política no reciben los beneficios de las instituciones culturales.
Objetivos Literarios:
1.- Crear en México un Encuentro Internacional que reúna cada año a las más importantes autoras de la poesía contemporánea.
2.- Impulsar la creación poética y promover la consolidación de las mujeres poetas
3.- Vincular al poeta con la comunidad a través del intercambio de propuestas, recitales, talleres y estancias en las propias casas de la comunidad.
4.- Procurar la comunicación, el intercambio de proyectos y las visitas entre las poetas de diversas nacionalidades.
5.- Definir el papel que a la poesía le corresponde en el desarrollo de un pueblo a través de la sensibilidad de sus individuos.
6.- Demostrar que existen muchas poetas cuya obra alcanza muy alta calidad, pero no es conocida por la falta de difusión y atención de las editoriales e instituciones culturales.
Resultados:
1.- Se ha creado un proyecto cultural sin precedentes, de muy alto nivel y con un espíritu profundamente comunitario.
2.- Se ha sostenido durante 13 años en forma ininterrumpida y contra viento y marea, un encuentro que la comunidad ahora apoya y defiende.
3.- Hasta la fecha se ha logrado la presencia de poetas provenientes de 42 naciones.
4.- Se ha logrado la participación de 150 comunidades mixtecas, como anfitrionas del encuentro.
5.- Se ha logrado incidir en forma determinante en la poesía que escriben las mujeres en muchas partes del mundo.
6.- Se reciben cada año por lo menos 500 propuestas de poetas de México y del mundo que quieren ser parte del Encuentro.
7.- Han surgido otros encuentros de poetas inspirados en este formato que realmente posibilita el acercamiento con la comunidad y organizados por poetas que han estado en este encuentro. (Argentina, Costa Rica, Ciudad Juárez, Chiapas, Francia, Suecia y Uruguay).
8.- Se ha despertado un sorprendente interés entre la población joven.
9.- Este encuentro ha dado vida a otros proyectos como: Lulindí: el festival de los prodigios, que presenta el arte y el pensamiento a través de los niños, y El Premio al Lector, que tampoco tiene precedentes.
Perspectivas
1.- Encaminamos este encuentro a consolidarse como el más importante en su especialidad a nivel internacional.
2.- La poesía escrita por mujeres deberá encontrar su reconocimiento a través de la difusión de la obra de las participantes.
3.- Este encuentro puede extenderse a todo el país, como ya se hizo en el año 2000 hacia 24 estados de la república en el año 2000. (Cada entidad puede recibir a un grupo de las poetas participantes y de esta manera cubrir simbólicamente al país con la poesía escrita por mujeres.
4.- Este encuentro motivará el surgimiento de nuevas poetas y la consolidación de otras muchas.
5.- Es necesario atender la demanda de participación que nos hacen las comunidades.
6.- Necesitamos ampliar nuestra capacidad para recibir a un número mayor de las poetas que nos envían su propuesta de participación.
7.- Es necesaria la edición de una memoria que reseñe el pensamiento y la obra poética de las poetas que han participado en estos primeros 13 de este Encuentro.
8.- Este encuentro ha rebasado nuestras expectativas convirtiéndose en una referencia cultural muy importante en muchas partes del mundo y sólo queremos tener capacidad para recibir de la mejor manera a las poetas participantes.
9.- Como buenos anfitriones, debemos buscar en lo posible el ofrecer servicios de hospedaje, alimentación y transporte local de mejor calidad, buscando el apoyo necesario para corresponder al esfuerzo que cada poeta hace al cubrir los costos de su traslado desde sus países hacia México.
10.- Conviene consolidar la idea de ofrecer un premio cuyo nombre está por definirse, y debe ser bien elegido, el cual, por su formato, promueva una muy alta participación de poetas, hombres y mujeres, de muchas partes del mundo y cuya recompensa consiste solamente en un viaje internacional para participar en algún congreso de poetas. Emilio Fuego
NOTA. ESTE DOCUMENTO Y EL QUE LE SUCEDE, SE REPRODUJERON Y ENVIARON EN EL 2010, SIN RESULTADOS POSITIVOS, SER CONSIDERADOS EN EL PROYECTO DE TELEVISA, DENOMINADO
“INICIATIVA MÉXICO”
Formulario Iniciativa Méxic
o (PDF)
El País de las Nubes
Por Emilio Fuego
Están ligadas las nubes
a la tierra y al viento.
Mientras haya nubes sobre Turín
Será bella la vida…
Cesare Pavese
Voces diversas aseguran que se trata de uno de los encuentros poéticos más importantes del mundo. Es probable, pero sobre todo puede ser calificado como un proyecto sorprendentemente distinto.
El Encuentro Internacional: Mujeres Poetas en el País de la Nubes tiene, ciertamente, un lugar destacado entre las actividades que en distintas fechas y países reúnen a quienes escriben poesía. Incluso ha inspirado la creación de otros encuentros nacionales e internacionales, pero sobretodo ha logrado reunir durante diez años consecutivos a las más representativas autoras de la poesía contemporánea.
Este año, cuando en noviembre, las poetas vuelvan a encontrarse, este proyecto estará celebrando un décimo quinto aniversario lleno de significados. Sin duda la historia es larga, caracterizada por todo tipo de experiencias, convivencias extraordinarias, controversias obligadas y ejemplos vivos de la poesía que las mujeres están escribiendo en muy distintas partes del mundo.
No creo, o por lo menos no quiero aceptarlo, que el País de las Nubes ocupe ya el lugar que merece en el mapa poético del mundo. Me parece que ni siquiera a nivel nacional se le valora en su exacta dimensión. Priva en todas partes una política cultural que clasifica y excluye, más aun cuando se trata de proyectos que con o sin la bendición oficial podrían desarrollarse con gran éxito. Por fortuna, el País de las Nubes existe. Las poetas han hecho el milagro, las comunidades abren las puertas de su historia, anhelos y sabiduría, y las instituciones han aceptado no quedarse al margen de este país que se construye con poesía.
La primera piedra de este metafórico país fue colocada en julio de 1993. Hasta la ciudad mixteca de Huajuapan de León llegaron 96 poetas de 24 estados de la república. Se celebraba la fiesta patronal en honor del Señor de los Corazones y por primera vez la celebración popular incluía la sorprendente presencia de un centenar de mujeres que leían poesía en la plaza municipal, el palacio de gobierno, el atrio de la iglesia, el mercado central y la Casa de la Cultura. Los fuegos pirotécnicos reventaron ese año en exacta combinación con el color y el estruendo de las metáforas. Así se llevó a cabo un primer encuentro nacional y el acuerdo final de todas ellas fue, sin ni siquiera medir las posibilidades de los organizadores, regresar al año siguiente.
Al segundo encuentro llegaron 135 poetas, pero en esta ocasión fueron recibidas por otros diez pueblos de la región Mixteca.
Las poetas vivieron y convivieron con la comunidad durante tres días; cada pueblo las recibió de acuerdo a su costumbre y ellas correspondieron con talleres y recitales. Al tercer encuentro, en 1995, este proyecto se hizo internacional. Para sorpresa de todos, llegaron poetas de 11 países; todas ellas costeándose su viaje y recibiendo la extraordinaria hospitalidad de 22 comunidades de esta parte de Oaxaca.
En 1996 fue la locura. Al encuentro llegaron 400 poetas de casi todo el país y otras 20 naciones. Diez autobuses repartieron poetas por 30 pueblos, pero además el encuentro tuvo que enfrentar el intento de boicot que hizo un gobierno conservador de Huajuapan de León. Por fortuna ahí estaban por lo menos 30 pueblos que querían ser la sede principal y ese privilegio le tocó a Santo Domingo Tonalá por dos años seguidos.
Ahí nació la Declaración de Tonalá, que es un documento fundamental para entender la esencia de este proyecto. Pero también se decidió que había sido suficiente organizar un encuentro multitudinario. De ahí en adelante el número de poetas participantes debería ser menor por razones presupuestales, pero también para conveniencia de la poesía y de las poetas.
En todo momento decimos que este es un encuentro esencialmente comunitario. Y es comprobadamente cierto; año con año se fueron sumando comunidades y en 1998 el encuentro se extendió a cien pueblos mixtecos. El País de las Nubes, que por otra parte es un territorio árido y una de las regiones más pobres de México, había sido gratamente invadido e irremediablemente conquistado por la poesía.
Por fortuna, en 1999, y después de pasar su último año de exilio en San Marcos Arteaga, el encuentro pudo regresar a Huajuapan de León, su sede original. Pero no se trató de una graciosa ni consciente concesión del gobierno local. El mérito se debe, en todo caso, a la comunidad huajuapeña, ya que se dieron los suficientes reclamos públicos para recordar que ese encuentro nació en Huajuapan y que por lo tanto a Huajuapan pertenecía.
A quince años de su inicio, podemos asegurar que el balance es favorable. Por supuesto, capítulos completos e importantes se contarán a la hora de escribir la historia completa de esta aventura, pero no es fácil ocultar la satisfacción de haber recibido hasta la fecha a más de 1000 poetas de toda la república y otros 47 países. También, hasta el momento, hemos sumado la hospitalaria participación de 145 pueblos mixtecos ubicados en Oaxaca, Puebla y Guerrero.
Por supuesto, cada una de esas casi 800 escritoras lleva fragmentos valiosos de esta historia. Ciertamente, cada una hablará de acuerdo a cómo le haya ido en esta feria de versos y vanidades, pero nadie podrá negar que se trata de una experiencia prácticamente única, indudablemente inédita. No por nada este encuentro constituye un verdadero reto a la convivencia y a la libertad. Y no todas han pasado este reto.
Ahora se comprende y se valora nuestra sui generis manera de organizar este encuentro, pero al principio muchas de las escritoras se descontrolaban al mirar que tendrían que leer no en un teatro o auditorio oficial, sino junto al río, en el bosque, o en el cerro. Les parecía desorganización no ser parte de un presidium tradicional, de un horario para poder estar sólo a la hora de su lectura y de un programa a imagen y semejanza de las instituciones.
En este caso, han sido las comunidades las que han impuesto su forma de organizar, y no pudo ser de otra manera que la de su tradición, su medio ambiente y la de su manera de ver la vida. Hubo poetas que incluso llegaron con factura en mano, otras traían sus premios o sus impresionantes currícula; algunas exigían saber con anticipación con quiénes les tocaría leer o preguntando sobre los funcionarios que llegarían a la inauguración y la foto oficial. La libertad era real, pero para muchas desconcertante. Esperaban una actividad cultural donde los organizadores las condujeran paso por paso e incluso donde los resultados estuvieran previamente definidos.
Paradójicamente no sabían qué hacer en un espacio verdaderamente libre, la mayoría estaba acostumbrada al formato oficial. Aquí, sin embargo, no había un programa acartonado, cada quien podría leer una o muchas veces, cada quien podría ser incorporada a uno u otro pueblo, a impartir un taller para niños o una charla con las mujeres de la comunidad, a coordinar un grupo de poetas o a fungir como maestras de ceremonias. Todas estaban invitadas a ser parte igualmente importante de un proyecto que tendrían que construir para, con y desde la comunidad.
El reto de la convivencia ha resultado también muy singular. El Encuentro es realmente un encuentro en toda la extensión de la palabra. Las poetas se encuentran con los pueblos, pero se encuentran también con otras muchas poetas y, sobre todo, se encuentran con ellas mismas. Las tres vertientes han tenido fuerte impacto en todas ellas, la vida comunitaria en la mixteca ofrece un México para muchas totalmente desconocido o pálidamente imaginado.
La comunidad las conquista y no se explican cómo pueblos tan pobres pueden dar tanto. El pueblo las recibe con verdadero fervor y para ellas bailan, cantan, cuentan, cocinan, denuncian y sobre todo les piden que no les paguen con olvido.
Al mismo tiempo, poetas que sólo se habían leído aquí vienen a conocerse. Pero también muchas que ni siquiera podían verse debido a guerras tribales, aquí descubrieron sus virtudes y surgieron buenas amistades. Se encontraron también con que no estaban solas, y que en otras partes del país y del mundo había mujeres que también, con los mismos dolores e ideales, estaban alumbrando poesía.
No menos importante ha sido el encuentro con ellas mismas. Sin duda el encuentro ha movido su yo interno y las ha obligado a revisar su proyecto de vida tanto como su quehacer profesional.
Conocían ya los motivos por los que buena parte de su energía la convierten en literatura, pero comprueban que su palabra puede ser una respuesta a su tiempo y que entre mayor innovación y excelencia alcancen marcarán su generación y aportarán datos valiosos al pensamiento contemporáneo.
Pero la prueba más importante es la que tiene que pasar la poesía que cada una de ellas escribe. En la Mixteca no las recibe un público, es el pueblo el que acude a su encuentro. Los aplausos y el reconocimiento se los da un pueblo sensible, gente no condicionada a la reacción frívola y al halago gratuito. Aquí todavía no sucede lo que en los recitales de la gran ciudad, donde un público escaso, integrado por algunos amigos, dos o tres parientes y algún despistado elogian sin medida al autor, lo vanaglorian.
Aquí la comunidad entera las escucha y sin duda la poesía, cuando en verdad lo es, pasa la prueba de quienes no son críticos literarios, ni asiduos a los oráculos de la cultura de elite, pero si gente que escucha, entiende y siente.
Por ser un encuentro que reúne a mujeres poetas y por llevarse a cabo en una región predominantemente indígena, se ha le querido etiquetar como feminista e indigenista. Ninguna de estas definiciones le corresponde; seguro que en estos diez años han participado las feministas de todas las corrientes, pero en todo momento la poesía ha sido el hilo conductor, el motivo verdadero, el lenguaje que las convoca. Los temas de trabajo han sido diversos y sin limitantes, pero siempre relacionados con su papel como poetas. Y les puedo asegurar que hemos logrado reunir a las mejores poetas de México y otras muchas partes del mundo. Por supuesto, también hemos tenido aquí a las más famosas.
Un gran número de quienes se han atrevido a pisar tierra mixteca, asegura que gracias al encuentro han crecido como autoras literarias. Seguramente, pero en todo caso se debe a las grandes dosis de motivación, conocimientos y anhelos que el encuentro les permite intercambiar. En todo caso, nos hemos asegurado de organizar una reunión equilibrada con todas las generaciones, grupos de poder cultural, tendencias literarias y nacionalidades.
Esto, que en principio pudiera parecer difícil y que bajo otros esquemas ha resultado imposible, lo hemos hecho a través de un comité organizador. Desde el tercer año integramos un grupo de trabajo con las propias poetas, de tal manera que el encuentro resulta a su imagen y semejanza. El Comité Organizador cumple una función fundamental en la definición del encuentro, pero también constituye una innovación en la manera de organizar una actividad cultural.
La poetas que integran el Comité Organizador son invitadas para a formar parte de este grupo de trabajo por un año, aunque eventualmente pueden durar más. Entre todas, y en la medida de su tiempo y visión, definen el carácter del encuentro, multiplican la invitación, se reparten las tareas mediante comisiones y sobretodo tienen la consigna de mantener un ambiente de unidad entre las participantes, ya que no faltan quienes llegan enfermas de protagonismo o aquéllas que se empeñan en competir e incluso en poner en práctica la teoría del divide y vencerás.
Pero esto es normal. No ignoro que a este encuentro estamos convocando a un gremio proclive al escándalo, muy dado a la confrontación e incluso acostumbrado a disputar los espacios y las famas con todo tipo de estrategias o artimañas. Por fortuna, al mismo tiempo es un gremio en el que se imponen más virtudes que defectos, ya que la inmensa mayoría se caracteriza por su visión, profesionalismo, capacidad de convivencia, reconocimiento a las demás, y sobre todo por la calidad de su propuesta poética. Es cierto que en diez años hemos tenido de todo, pero se trataba de que algo sucediera y algo ha sucedido entres las poetas, ya que este encuentro es también una gran provocación.
En todo momento hemos procurado que este encuentro no se convierta en un espacio de poder. No perdemos de vista el impacto que esta reunión tiene tanto entre las poetas del mundo y como en las comunidades, pero en la Mixteca nos concretamos a abrir nuestras puertas con buena voluntad y para vivir colectivamente la fiesta de la palabra. Hubo quienes en diversos momentos propusieron la creación de alguna confederación de poetas, también aparecieron quienes le vieron la posibilidad del lucro, o quienes nos quisieron convertir en un proyecto burocrático. No hemos caído en esas tentaciones, pero sí resulta satisfactorio ver cómo este encuentro desencadena acontecimientos y provoca que las poetas alcancen nuevas velocidades en sus rebeldías e ideales.
De eso se trata. Este proyecto no puede hacerlo todo por sí solo; en todo caso aspira a ser un pauta, un punto de partida hacia donde cada quien quiera caminar. En el País de las Nubes no pretendemos tener el control de nada, más bien consideramos necesario que cada poeta se sienta motivada para realizar sus propios proyectos, para consolidar su obra, para organizar sus propios y mejores encuentros, para que siga por el mundo con las verdades y mentiras que considere convenientes, para aprovechar los contactos hechos a la sombra del encuentro, para no olvidar a las comunidades que las reciben, para ganar más premios, para publicar más libros e incluso para, si en verdad quieren ser poetas, dedicar tiempo, inspiración y talento para dar al mundo la mejor poesía de su tiempo.
En la Mixteca nos basta y nos honra que una vez al año acepten estar aquí. Y es que aquí también están sucediendo cosas; la gente ya las espera, el encuentro es algo así como una nueva tradición en una tierra de impresionantes tradiciones. Y si esto no fuera suficiente, en los años recientes surge un movimiento de jóvenes y niños que quieren ser poetas.
Ahora el encuentro tiene su momento culminante con un gran recital en el Palacio de Bellas Artes. También se presenta en universidades, teatros y lugares tan significativos para nosotros como el Centro Cultural Santo Domingo de la ciudad de Oaxaca, pero la parte esencial sin duda sucede en la Mixteca. Si algo hemos aportado con esta reunión de poetas es precisamente su carácter comunitario.
Es bueno, por supuesto, que las puertas de las grandes catedrales culturales se abran para este encuentro, pero no estaremos inventando nada nuevo si estos lugares nos impresionan y nos conforman. En más de una ocasión me han preguntado qué significado tiene el que por fin hayamos conquistado el Palacio de Bellas Artes con las poetas.
Mi respuesta es inmediata, les digo que en realidad no se trata de ninguna conquista, ya que la mayoría de ellas han estado en éste y otros sitios igualmente importantes.
Por lo tanto el hecho de que las poetas lean en Bellas Artes es algo normal, puesto que para eso se construyó semejante recinto. El mérito, si lo hay, es haber logrado que un número impresionante de mujeres poetas, muchísimas de ellas consagradas, haya aceptado leer para los pueblos mixtecos.
Este, dígase lo que se diga, no es un hecho común. De esta manera, la poesía regresa a la comunidad, se llena de polvo y respira el aire de la montaña. Y es que nuevos aires son lo que necesita la vida cultural en México, lo cual significaría refrescar ese ambiente contaminado por tribus e intereses que adormecidos con todo tipo de teorías habitan un país imaginado.
Pero entre lo que se debe hacer y, en este caso, entre la valoración que necesita la poesía y lo que hemos logrado, estos años son apenas un suspiro. Un suspiro difícil por cierto, ya que también hemos tenido que enfrentar a la burocracia de antesalas infames y funcionarios que más que cultura hacen política. No nos ha ido tan mal. También hemos encontrado en las instituciones a gente de cultura que realmente vale la pena.
Para ser el nuestro un encuentro autónomo, las instituciones nos han dado un trato razonable. Por eso ahora resulta razonable decir que hemos encontrado eco relativo en el Consejo Nacional para la Cultura y Las Artes, el Instituto Oaxaqueño de las Culturas y, más recientemente, la Secretaría de Cultura del Gobierno del D.F. y el Instituto Nacional de Bellas Artes. Anotemos también, aunque con mayor relatividad, al Ayuntamiento de Huajuapan de León.
Obviamente a estas alturas nos preguntamos qué sigue. Por fortuna este proyecto es impredecible; pero sí podemos decir que más que ambiciones tenemos aspiraciones. Sabemos que estamos incidiendo en la poesía que actualmente se escribe en muchas partes del mundo. Las poetas de un gran número de países nos tienen ya como una referencia obligada y por lo tanto nos sentimos obligados a corresponder como buenos anfitriones. Nuestras expectativas han sido contundentemente rebasadas, por un lado cada año recibimos por lo menos 300 propuestas de inscripción y, por el otro, los pueblos mixtecos dan por hecho que el encuentro tendrá larga vida. Como se ve, el Encuentro Internacional de Mujeres Poetas es al mismo tiempo reto y privilegio, pero lo vivimos con optimismo ya que gracias a la poesía es cada vez más la gente que habla del País de las Nubes. ¿Necesitas más información? Escríbenos a:
paisdelasnubes2010@gmail.com
TEXTO DE EMILIO FUEGO EN EL ENCUENTRO XIV
Estas páginas dan fe del significado que la poesía adquiere cuando entra al corazón de la comunidad. Son las voces que han dado vida al proyecto que hoy el mundo conoce como el Encuentro Internacional: Mujeres poetas en el País de las Nubes y que durante veinte años consecutivos ha reunido en la región Mixteca de Oaxaca, a quienes en muy diversas partes del mundo están escribiendo la poesía de nuestro tiempo.
Lo que en su origen parecía un acto inaudito y hasta imposible, hoy es un ceremonial de poesía que de manera deslumbrante funde la visión que del mundo tienen los pueblos mixtecos, a través de su idioma, sabiduría y tradiciones, con el arte, conocimientos y propuestas de quienes como portadoras de otras formas culturales emprenden cada año el vuelo hacia el sur de México como magnificas e incansables aves migratorias.
Fue en julio de 1993 cuando 96 poetas de 24 estados de la república mexicana respondieron al primer llamado de la montaña. A partir de entonces, poetas y comunidades han tejido amorosamente una innovadora relación entre la gente del pueblo y quienes se distinguen por su trabajo intelectual. No es este un evento cultural para las élites, ni una actividad más para justificar las estadísticas gubernamentales; se trata de un encuentro que ha echado ya fuertes raíces comunitarias y aunque a veces no falta tempestad amenazante, es el pueblo quien lo valora, lo organiza y lo defiende.
Hasta esta tierra herida por todo tipo de adversidades han llegado las mejores poetas de México y del mundo. Más de 150 comunidades de predominante esencia indígena enclavadas en la montaña han sido admirables anfitrionas de las escritoras llegadas de los cinco continentes, quienes con su poesía en noviembre la inmensa y agreste cordillera.
Tiene este encuentro un final esplendoroso en el Palacio de Bellas Artes. Se presenta también en importantes foros universitarios, auditorios institucionales y magnificas recintos culturales. Sin embargo, ese espíritu humano, esa hospitalidad incomparable y ese compartir de sueños con mujeres, niños, ancianos y autoridades tradicionales de la mixteca no se cambia ni se compara con el convencional estilo oficial de ejercer la política cultural. Pero además, demuestra que los grandes acontecimientos culturales no tienen porque beneficiar exclusivamente a las grandes capitales presuponiendo que lo indígena, rural y pueblerino son sinónimos de ignorancia y no merecedores de las más excelsas manifestaciones del arte universal.
No pasa desapercibido, para quienes de una y otra manera somos parte del Encuentro Internacional: Mujeres Poetas en el País de las Nubes, la situación excepcional que vive Oaxaca. Una protesta social que se levanta exigiendo mejores condiciones de vida y un futuro sin tanta incertidumbre. Es deseable que, independientemente de la salida que se le dé a este levantamiento popular, la realidad oaxaqueña tenga que revisarse y cambiar todo lo que haga falta cambiar. Por esto, en el año XIV el Encuentro toma significados especiales.
La poesía es en este momento un aire fresco sobre el ambiente tenso y una propuesta de paz en medio de un conflicto que afecta a todos. Las poetas, al compartir su canto escrito con los pueblos mixtecos, llaman a la fraternidad, respeto y amor como los valores que deberán salvarnos. Cuando un territorio se incendia nada mejor que enarbolar la bandera de la poesía.
El País de las Nubes es mucho más que una metáfora. Es una región cultural en el sur de México, donde la tradición sustenta un pasado esplendoroso y la modernidad da vida a un presente en busca de su grandeza. Es la región Mixteca y es en este árido territorio donde las poetas han creado una nueva costumbre, la de vivir en noviembre la fiesta de la poesía. Este ritual poético tiene ya fuertes raíces en los pueblos. Y es precisamente esta característica la que rompe con los estereotipos impuestos por las políticas culturales y logra que las poetas y su obra entren verdaderamente al corazón de la comunidad.
El propósito original de este encuentro, era incendiar en esta región una simbólica fogata que, como un faro, fuera vista desde los inmensos mares del olvido. Hoy, el mundo voltea a mirar hacia estas tierras que cada año concentran lo mejor de la poesía escrita por mujeres.
Como consecuencia natural, al encuentro le salen ramas hacia todas partes. El encuentro ha dado vida a otros encuentros, a un número indefinido de reencuentros, de proyectos y, sobre todo a una poesía cada vez más vigorosa, innovadora y comprometida.
Por lo demás, nuestro Anuario muestra parte de la poesía de quienes han dado vida al Encuentro. Como se verá, cada poeta ha acudido como parte de una generación, en representación de algún lugar del mundo y proponiendo a través de su obra una visión de su tiempo y un grito literario. Todas ellas han sido nuevamente abrazadas por las comunidades y como Mixteca significa “lugar o país de nubes”, corresponde a las poetas ser también llamadas: las hijas de la lluvia.
ENCUENTRO XIV AÑO 2006 Emilio Fuego
HISTORIA DEL ENCUENTRO INTERNACIONAL MUJERES POETAS EN EL PAIS DE LAS NUBES
El Encuentro Internacional: Mujeres Poetas en el País de las Nubes, se lleva a cabo cada año y reúne en la región Mixteca de Oaxaca a cientos de escritoras de toda la república y otras muchas naciones.
La característica esencial de esta actividad cultural es el reencuentro que se produce entre las intelectuales que son autoras la poesía contemporánea en diversas regiones del mundo con las comunidades indígenas, dueñas de una historia, un arte y múltiples tradiciones de origen milenario.
Hasta la fecha han sido más de 150 pueblos mixtecos los que han participado en calidad de anfitriones, pero ha sido tal el impacto y el entusiasmo que este evento han tenido en muchas comunidades, que con frecuencia se reciben peticiones de otras poblaciones que quieren sumarse con su hospitalidad y su costumbre.
Al mismo tiempo, son ya más de 1000 poetas de 64 países las que a la fecha han llegado hasta las comunidades enclavadas en la cordillera mixteca.
TODO EMPEZO EN 1993
Es el Centro de Estudios de la Cultura Mixteca (Cecum), el organismo generador de esta idea, pero cada año se suman diversas instituciones educativas y culturales en las distintas fases de la organización. Este encuentro surgió en julio de 1993. La primera vez tuvo lugar únicamente en la ciudad de Huajuapan de León y participaron 96 poetas de 24 estados de la república.
Para 1994, el número de participantes se elevó a 135, provenientes de todo el país, pero también se incorporaron por primera vez otras 10 comunidades de la costa, el valle y la montaña. El Tercer encuentro resultó todavía mejor organizado, ya que con la participación de 15 países alcanzó nivel internacional y confirmó su carácter nacional al contar con la asistencia de 200 invitadas, además de aumentar a 25 los pueblos indígenas que quisieron ser parte de esta gran fiesta comunitaria.
El IV encuentro reunió a más de 300 escritoras de 25 nacionalidades, mientras que las comunidades mixtecas anfitrionas aumentaron a 35.
En noviembre de 1997 se llevo a cabo el V encuentro, se consideró necesario hacer una recapitulación, por lo que se hizo selectiva invitación a 80 poetas mexicanas y 20 de otros países para evaluar el significado del encuentro, proponer nuevas formas de organización y redactar el Manifiesto de las Mujeres Poetas.
El VI encuentro, que tuvo lugar del 19 al 23 de noviembre de 1998, estuvo especialmente dedicado a la población infantil de la Mixteca, pero además se alcanzó la participación simultánea de 100 pueblos.
En los dos siguientes años, el encuentro dio un giro necesario: se acordó limitar la participación a un numero no muy grande poetas, a cambio de convocar a las escritoras que tuvieran una trayectoria altamente profesional o bien que en su propuesta se percibiera a una poeta con futuro.
De esta manera. Algo que empezó con la inquietud de organizar un pequeño recital de poesía en alguna comunidad mixteca, se convirtió pronto en uno de los eventos culturales más innovadores y trascendentes no sólo de México, sino a nivel internacional. Pero sobre todo pasó a ser una de las pocas actividades que hacen partícipe de manera real a la comunidad.
POETAS RUMBO A LOS PUEBLOS
La dinámica de organización es sujeta a la tradición de cada pueblo. El primer día la mayoría de poetas y periodistas salen muy temprano de la ciudad de México rumbo al estado de Oaxaca. Ahí, las autoridades de cada pueblo ya las están esperando, por lo que tan pronto llegan se realiza una emotiva ceremonia de inauguración. De inmediato, y en vehículos que van de flamantes camionetas hasta destartalados camiones de redilas, parten en grupos rumbo a cada comunidad.
La recepción en cada pueblo depende de la tradición de cada lugar. Por lo regular se organiza una bienvenida de acuerdo a la costumbre y se muestra un poco de la música, la danza o alguna expresión festiva. El resto del día lo ocupan las poetas para reunirse con las autoridades, las mujeres, los niños, los maestros, los jóvenes y demás sectores de la población. Por la noche son recibidas por diferentes familias y pernoctan en las casas que la comunidad dispone para ellas.
Al día siguiente, las escritoras recorren la comunidad, conocen los sitios de interés e intercambian experiencias con la población. Ahora se reúnen con los artesanos, los músicos, los danzantes y los ancianos. Durante este recorrido van haciendo la invitación para reunirse todos por la noche en algún lugar del pueblo. Las poetas regalarán a la comunidad un recital de poesía.
Este recital se lleva a cabo a las siete de la noche, de tal manera que a esa misma hora la región entera se sintoniza, ya que simultáneamente en todos los pueblos participantes se está llevando a cabo también un recital de poesía.
El tercer día todas las escritoras salen muy temprano de sus pueblos. Las autoridades se encargan de llevarlas al pueblo que es la sede principal, ahí todas ellas tendrán oportunidad de conocerse e intercambiar experiencias en torno al tema central del encuentro. Todavía en este pueblo se dan tiempo para conocer algo de la dinámica comunitaria. Pero por la tarde todas se encaminan al momento culminante, que incluye las conclusiones, un plan básico para el año siguiente y la clausura del encuentro.
La clausura consiste en un en un magno recital que las poetas ofrecen a la comunidad. Aquí las autoridades dan un mensaje sobre el significado que este encuentro internacional tiene para la Mixteca y se reafirma el propósito de que cada una de ellas asuma un compromiso con la región y regrese para poner en práctica otros proyectos de beneficio para las comunidades. mEl fin de fiesta es apoteósico. La comunidad regala un baile a las poetas y ahí todo el pueblo convive con las escritoras en un gesto de hospitalidad extraordinaria.
EXTENSIÓN DEL ENCUENTRO
Desde el año 1999, y bajo los mismos lineamientos, es decir buscando el tener las mismas características de participación comunitaria de apoyo y fraterna acogida entre la población y las poetas, el Encuentro llega también la ciudad de Oaxaca. Ahí se presenta en el Centro Cultural Santo Domingo, el Zócalo de Oaxaca y en un número creciente de universidades y otras Instituciones educativas.
También a partir del año de 1999, el final del Encuentro se lleva a cabo en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México, donde además se da a conocer el ganador del certamen instituido como parte del encuentro.
Las perspectivas del Encuentro Internacional: "Mujeres Poetas en el País de las Nubes" son, en el plano cultural, extremadamente alentadoras. Sin embargo, las dimensiones que en 13 años ha tomado esta actividad hacen que la organización sea cada vez más difícil, y sobre todo, dificulta cada vez el financiamiento. Hasta ahora la parte medular de los gastos ha sido absorbida por las comunidades, pero es lógico que en estos tiempos se vean severamente afectadas por la crisis e inhiban su participación al no considerarse económicamente aptas para ser parte de este encuentro.
Por todo esto, se considera importante e incluso necesaria, la participación en este encuentro de organizaciones, instituciones e individuos relacionados con la cultura. Sobre todo de aquellas instancias identificadas con la idea de generar proyectos para el desarrollo de los pueblos a través del arte y la cultura.
Emilio Fuego
Queridas amigas:
Desde el primer momento en que conocí INICIATIVA MÉXICO, pensé en Emilio y en el Encuentro de Mujeres Poetas.
Le hablé por teléfono pero ya saben, su proverbial humildad no me permitió ver que se entusiasmaba demasiado. Sólo me dijo que ya algunas personas se lo habían hecho ver.
Pero creo que Emilio y el encuentro merecen esa oportunidad. Si no logra entrar como Proyecto por la premura del tiempo, me gustaría ver y creo que a ustedes también, ver reconocido a Emilio como un Mexicano con Iniciativa.
Yo visualizo con claridad grandes posibilidades, en ambos aspectos porque:
1.- Se trata de un “Proyecto” yo diría un medio de desarrollo comunitario.
2.- Porque ha brindado grandes beneficios a la comunidad /comunidades donde tiene lugar.
3.- Porque es una puerta de acceso a la cultura para nuestra gente, que sin El Encuentro difícilmente o mejor dicho nunca, hubiera tenido esa oportunidad. Y pocas actividades más nobles existen que verdaderamente educar como el Encuentro lo hace.
4.- Porque ha existido una perseverancia digna de la causa de que se trata, el Encuentro existe desde el 93 si no me equivoco.
5.- Porque es factor de crecimiento y de motivación. Cuántos Encuentros se han derivado de este y cuantos más podrían derivarse aún.
6.- Porque ha tenido y tiene incluso resonancia Internacional.
7.- Porque deja huella evidente a través de las Antologías y huella emocional e histórica porque ha estimulado la imaginación de la gente de la Mixteca.
8.- Porque es un trabajo consistente, que puede reflejarse (repetirse) también en cada región de nuestro Estado y también en cada Estado de nuestro País.
9.- Porque ha carecido de medios económicos y aún así Emilio lo ha sostenido contra viento y marea. Porque de tener los medios necesarios puede proyectarse de manera inimaginable.
10.- Porque es más que un proyecto una realidad que supera incluso a quien la imaginó, porque va a sobrevivirle y prevalecer porque cada poeta que ha participado en él lo tiene en gran estima. Porque cada gente del pueblo que lo ha disfrutado, es un promotor y muchos de ellos escritores en ciernes.
Paro aquí, porque estoy segura de que ustedes tienen mucho más que decir al respecto que yo. ¿Qué les parece si nos unimos y motivamos a Emilio para promover este proyecto? Creo que nuestras firmas darían fe de nuestra confianza en Mujeres Poetas.
Surjo desde un largo silencio para decirles que aún fuera del Encuentro, sigo unida a ustedes gracias a lo que viví en ese único Encuentro al que me tocó asistir y que me dio energía suficiente para servir al Encuentro con plena convicción.
Con afecto siempre presente desde esta Oaxaca que las extraña.
Lety Ricárdez
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Testimonios
Cuatro encuentros internacionales de MUJERES POETAS EN EL PAÍS DE LAS NUBES, trazaron para mí como para muchos otros poetas una ruta capaz de cambiar el mundo a su alrededor, y es que asumirse no es una cosa fácil. Oír a todo un pueblo cantar, verlo lanzar flores al paso asombrado de mujeres que vienen de lejos con sus versos para luego estremecerse y estremecer bajo los árboles de una plaza mayor, para luego ver los ojos enamorados de los jóvenes mixtecos, y ver las caras sonrientes, atentas, de las personas que escuchan con atención con mente y corazón abiertos para oír poesía.
Como en un sueño. La Sierra Mixteca, ha sido testigo de encuentros trascendentales. Mujeres de casi todo el mundo con un objetivo en común hemos tenido la oportunidad de reunirnos, de tratarnos, de encontrarnos con otras. De aprehender de otras.
De estos encuentros han surgido amistades, proyectos importantes, nacionales e internacionales, Ahí conocí a la gran Poeta Española, NEUS AGUADO, con quien a la fecha tengo una gran amistad, a la Poeta Argentina ROSARIOS SOLA, a SATOKO TAMURA Catedrática Japonesa y estudiosa de la obra de GABRIELA MISTRAL a SAFA FATI cineasta y Poeta Egipcia, todas ellas con una obra consolidada e importante, sólo por mencionar algunas de ellas.
Ahí, nos hemos conocido y reconocido la mayoría de las poetas y escritoras importantes de este País.
Por eso muchas gracias a quienes han hecho posible este acontecimiento, a las familias que nos han compartido su casa, su abrigo su amor fraterno su alimento, y muchas gracias a quien con cariño y dedicación a puesto sus ojos en las MUJERES POETAS DEL MUNDO y ha logrado reunir el modo de sentir y ver la vida contemporánea a través sus sentidos. Muchas gracias EMILIO FUEGO. Muchas, muchísimas gracias.
María Dolores Guadarrama
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MUJERES POETAS EN EL PAIS DE LAS NUBES cambió mi vida. La región mixteca me regaló además de poesía, dos hijas maravillosas que aún hoy conservo, Almita y Xotxhil, mis anfitrionas. Emilio Fuego es el culpable de que ese encuentro sea inolvidable para todas. Adelante Emilio!
LEDA GARCÍA
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MUJERES POETAS EN EL PAÍS DE LAS NUBES, DEJA UNA ESTELA INDELEBLE EN EL CORAZÓN DE LAS POETAS, UN DESEO DE VOLVER A CRECER JUNTAS, Y LA CERTEZA DE CRECER SIEMPRE AÚN EN LA DISTANCIA.
EMILIO NOS REÚNE PARA UN ENCUENTRO CADA AÑO, EN REALIDAD NOS REÚNE PARA TODA LA VIDA. ALIMENTAMOS NUESTRA ALMA CON EL ESPÍRITU ABIERTO Y LUMINOSO DE LAS GENTES QUE NOS ACOGEN EN SUS COMUNIDADES Y SUS HOGARES. NO NOS SENTIMOS EXTRANJERAS NI UN MINUTO. LA FUERZA DE LA PALABRA CREA LAZOS PROFUNDOS, LA CALIDEZ DE LOS OAXAQUEÑOS NOS ACOMPAÑA EN CADA NUEVA PALABRA, EN CADA POEMA, EN EL MÁS IMPORTANTE, EL QUE NO SE LOGRA DESCRIBIR , EL QUE NOS DEJA LA CONVIVENCIA MISMA.
Nidia Marina González Vásquez, Costa Rica
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El encuentro Mujeres poetas en el país de las nubes, significó para mi la posibilidad de compartir mi poesía con un pueblo tan lleno de ella. La mixteca con sus pueblos abre su corazón a las poetas que de diversos lugares del mundo nos reunimos para compartir lo que hacemos para conocer también un poco de lo que es parte de este México que se niega afortunadamente a desaparecer, el México en donde se comparte lo poco o mucho que se tiene, que se recrea en la poesía con los diversos temas que las poetas llevan para ofrendar a estas comunidades tan llenas ellas mismas de lo que nosotros ofrecemos con nuestra palabra.
Si debiéramos definir este encuentro en pocas palabras las que yo propondría serían: compartir, compartir poesía, corazones, amistades, proyectos.
Esto y aún más ha significado para mí este encuentro con la palabra, con el amor de los pueblos de la mixteca oaxaqueña. Los llevo a todos en mi corazón, a los niños de las escuelas, a los jóvenes de las universidades, a las señoras y señores de cada comunidad donde me tocó compartir parte de lo que hacemos como artesanas de la palabra.
Felicidades a todos los gestores e instituciones que han hecho posible este encuentro. Agradezco infinitamente las oportunidades que he tenido habiendo ya participado
con mucho ánimo y alegría desbordada, ya tres encuentros. Enhorabuena.
Rosario Orozco
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Queridos Emilio y Lety, tan pronto recibí el mail, les envié el artículo que escribí sobre el Encuentro en el País de las Nubes y que puse en la página web de la Comisión Metropolitana de Lucha contra la Corrupción del Municipio del Distrito Metropolitano de Quito porque creo que refleja mi sentir respecto al mágico encuentro en el que participé gracias a la invitación de Emilio.
Si tuviese que resumir tan maravillosa experiencia diría que el Encuentro me enriqueció, mi alma se llenó de júbilo al recorrer la Mixteca y me nutrí de vida y color, añadiré que vine con las alforjas llenas de palabras que resonaban como colibríes traviesos, que se escapaban como mariposas multicolores y que florecieron en pequeños brotes coloridos en el paisaje andino tan parecido al paisaje de la Mixteca. Finalmente diré que me sentí vibrar en la maravillosa sinfonía de un pueblo alegre, altivo y noble y que trasmití a todas mis amigas escritoras esta experiencia deseando que puedan sentir lo mismo que yo.
Un abrazo de Rita Vargas
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Tuve la fortuna de participar en El Encuentro de "Mujeres Poetas en el País de las Nubes" en Noviembre de 2008 con 48 poetas de 10 paises diferentes, siendo este el gran sueño de mi vida hecho realidad. Por ser un proyecto en el que se le da importancia a las mujeres escritoras de habla hispana de todo el mundo y al parecer el único en su género que se realiza en nuestro México, es un proyecto donde se nos da la oportunidad de convivir y conocer mujeres de diferentes culturas, pensamientos ideólogicos y diversos niveles socio-económicos; pero que nos une un sólo fin, el ser mujer y la poesía para darla a conocer en las diferentes comunidades y ciudades del estado de Oaxaca y al mismo tiempo enriquecernos con su cultura, gastronomía, diversidad de paisajes, y su hospitalaria, sencilla y maravillosa gente; que si bien compartimos y convivimos con niños, jóvenes y adultos nuestra poesía, aprendimos y conocimos muchas cosas nuevas al estar con ellos.
Y el contraste y cambio tan maravilloso que fue para las mexicanas de estar en las pintorescas comunidades oaxaqueñas y a unas cuantas horas de pronto estar en la grande y moderna metrópoli del distrito federal, se imaginan lo impactante que fue para las poetas extranjeras? Y la diferencia de participar ante una comunidad en una escuela o a la intemperie de un paisaje campirano donde nos sentimos y fuimos tratadas como "embajadoras" y al otro día participar en la sala "Manuel M. Ponce" del fascinante y hermoso "Palacio de las Bellas Artes" ante un público tan exclusivo y conocedor de las bellas artes y presentar en él la antología de dicho encuentro, y ser entrevistadas por el canal 22. Realmente fue una experiencia extraordinaria y única que pienso volver a repetir en breve.
Nota: Soy autora de la selección poética "Íntima Esencia", co-autora de la antología poética "Desde el Desván Interior", e Incluida en las antologías "Poetas Poblanos" y "Mujeres Poetas en el País de las Nubes"
Saludos y un fuerte abrazo para tí y para Emilio Fuego
Profra. Lidia Reveles Castillo
Jefa de La Ofna. de Programación y Evaluación Presupuestal
del Instituto Tecnológico de Tehuacán
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ENCUENTRO Nº XVII
FUI EXPECTANTE…
VIVENCIÉ BELLEZA DE PAISAJE Y HERMOSA AMISTAD DE MIS PARES.
PERO EL AFECTO TAN SINCERO Y NATURAL, RECIBIDO POR LA GENTE DE LAS CIUDADES VISITADAS ES INOLVIDABLE. COMO TAMBIÉN, EL MISTICISMO DE ESA RUTA DOMINICA; DONDE LA POESÍA SE ESCUCHABA COMO ORACIÓN; PORQUE ALLÍ, TODAS NOS SENTÍAMOS ESTAR CERCA DE DIOS .
VOLVÍ PLENA DE UNCIÓN Y CON DESEOS DE REGRESAR TANTAS VECES PUEDA.
ADELA MARGARITA SALAS, BS. AS., REP. ARGENTINA
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El Encuentro de poetas en el pais de las nubes ha sido muy significativo en mi vida , me ha posibilitado conocer profundamente la belleza de México , tanto espiritual como de su paisaje y su historia.
CIERRE DEL ENCUENTRO EN EL PALACIO DE BELLAS ARTES
Quiero agradecer a Emilio Fuego, por habernos regalado este encuentro con la poesía y por estar hoy en el Palacio de Bellas Artes para compartir con ustedes nuestra palabra
Acabamos de llegar del país de la magia
Acabamos de llegar del país de las nubes
Es allí el México profundo, con sus voces, sus manos, su mirada.
Y nosotras poetas, que venimos de lejos
Con la palabra a flor de piel
Con el poema en la boca
Quebramos nuestros huesos entre le bruma
Perforamos la realidad
Abrimos nuestras puertas y dejamos entrar el viento que nos dice:
He ahí la palabra entre la gente.
He ahí la poesía
Y salimos a buscarla
Recorrimos pueblos recónditos, hablamos con sus gentes
Con la gente de la Mixteca
Y fuimos recibidas con un abrazo cálido:
He ahí la poesía.
Leonor Mauvecin
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El País de las Nubes fue una experiencia única. Maravillosa en su diseño, conmovedora en lo que promueve. Pocas veces una comunidad recibe con tanto cariño y confianza a un grupo de mujeres en su tierra y casa. A mi me tocó dormir con dos generaciones de trabajadoras domésticas, en una misma cama, una abuela, joven madre y niña, asombradas de tener ese raro espécimen que es una poeta. Una experiencia inolvidable y conmovedora.
En el encuentro conocí a otros poetas, con quienes me he reunido cada año, en Santo Domingo, México, Uruguay y Costa Rica, es decir, País de las Nubes consolidó una amistad que de otro modo jamás hubiera podido gestarse. Nos falta aún el viaje a Japón, pero trabajamos en eso, como hemos trabajado en dar a conocer los textos de cada una y en traducirlos.
Y no hablo aun del paisaje, los cactus, la casa de Lety, introducción al maravilloso barroco latinoamericano, su gentileza, la entrañable belleza de Oaxaca, eso no se puede narrar en tres párrafos, y desde luego de su artífice Emilio Fuego, enigmático gestor de tanta belleza.
Chiqui Vicioso
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Soy María Rosa Rzepka de nacionalidad argentina
He tenido la fortuna de asistir por dos años consecutivos al Encuentro de Mujeres Poetas.
Las experiencias vividas son realmente imborrables, el compartir con mujeres de regiones tan particulares y distintas enriquece el espíritu y el intelecto.
Encuentros como el de la Mixteca son el caldo de cultivo donde se nutren la espiritualidad, la confraternidad, la avidez por vivir cada día tratando de construir un mundo mejor. Muchísimas gracias por haberme brindado esta oportunidad.
María Rosa Rzepka. Buenos Aires. Argentina
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Este texto fue leído en la Clausura del XVI Encuentro de Mujeres Poetas en el País de las Nubes, año 2008, en Bellas Artes de Ciudad de México, por Mery Yolanda Sánchez (Colombiana)
Las escrituras en las montañas, caminos hasta las comunidades Mixtecas.
Los niños contaron en verso y prosas fluidas sus historias. Hubo quien creyó escuchar la voz de Rulfo en el cruce hacia los territorios donde los hombres un día cambiaron de lugar cargando sus casas y cosechas. Las carcajadas de las abuelas entre las milpas recordaron la primera vez en que se empeñaron en la construcción de una caja de agua. Fue maravilloso compartir los alimentos y congelar en el recuerdo las casitas y sus luces en las bocas de los cerros.
Tocamos los pasos en la tierra de tiempos antiguos, palpamos las miradas y tuvimos el roce de una mano abierta en cada puerta que nos abría su relato.
Con estas comunidades estuvimos al mismo nivel sobre la escalera del mar, nos respondimos las preguntas de ayer y nos preparamos para las del retorno.
Creemos que la convivencia corta pero intensa nos llevó a pertenecer, a soñar una familia lejos de nuestros países.
Tenemos la certeza que espacios que genera el Encuentro Internacional de Mujeres Poetas, dan la oportunidad de escuchar, descubrir, comprender, acercarnos a otras realidades y a la vez nos permiten revisar nuestro interior y el contexto de nuestras vidas al otro lado del mar y fundan el verdadero amor entre los seres humanos para pensar en un territorio donde las únicas líneas del mapa, sean las del entendimiento en la pluralidad y diversidad de los pueblos.
por Mery Yolanda Sánchez (Colombiana)
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En mí, hay una casa para las comunidades Mixtecas
Sus palabras fueron precisas y determinaron el camino “ustedes vienen a interactuar con pueblos no con públicos”. Quien hablaba era Emilio Fuego, director del Centro Cultural Mixteco de México y productor del XVI Encuentro de Mujeres Poetas en el País de las Nubes, con base en Huajuapan de León, Estado de Oaxaca en México.
Nunca había salido de mi país y fue bello hacer parte de algo fundamental, esencial. Cuando estuve con las comunidades indígenas de Oaxaca sentí el corazón de la tierra en mis manos. Un encuentro que tiene una misma escena para comunidades indígenas, poetas de diferentes países y donde es la misma luz la que cubre a todos, debería ser un estado permanente en todos los pueblos indígenas de América. Todavía conservo el olor de esa casa donde me recibieron como si fuera mi primera infancia. Todavía, hay una sonrisa de las gentes de Oaxaca para las noches en mi patria.
Mery Yolanda Sánchez
Colombia
Participé en 2008
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A QUIEN CORRESPONDA:
Querida Lety:
El encuentro Internacional de Mujeres Poetas en el País de las Nubes ha sido para mí muy importante y muy motivador para seguir adelante entregando mi poesía en forma gratuita para mi propia comunidad que es la Delegación Azcapotzalco. Es muy emocionante saber que año tras año nos esperan con gran expectación los pueblos de Oaxaca, he asistido a cerca de quince encuentros y en todos he encontrado algo diferente. Este encuentro es mágico, no se imaginan el último que maravilloso, ya que estuvimos leyendo poesía en los conventos de la ruta dominica, se combinó la música de las bandas con la lectura de poesía y con la hermosa arquitectura, se creó un ambiente de magia y misticismo que enchinaba la piel. El pueblo se volcó a todos los eventos. Este año esperamos con ansía asistir otra vez para saludar a todos los amigos. Emilio Fuego. El director de este encuentro es un gran promotor cultural, lo felicito por su gran labor y espero que a pesar de las piedrecillas en el camino, siga adelante como siempre lo ha hecho, es un mexicano que siempre ha luchado por un México mejor.
Poeta y cronista de Azcapotzalco.
María Elena Solórzano
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El Encuentro Mujeres Poetas en el País de las Nubes ha sido una experiencia que me ha permitido crecer como persona, como mujer, como mexicana y como escritora. No sólo por la posibilidad de conocer la calidez y apertura del pueblo oaxaqueño o el contacto con el trabajo poético de mujeres de otras partes del mundo, sino porque he confirmado que la cultura acerca a las personas, a los pueblos y que la poesía es un camino para la paz.
Estela Guerra Garnica
Soy Graciela Oro Fino, de Argentina. En 2009 tuve el honor y el placer de asistir al 17° Encuentro de Mujeres Poetas en el País de las Nubes.
Si bien el mío es el universo de la palabra, en esta oportunidad entiendo que mi herramienta es insuficiente para expresar lo que sintió mi corazón en tierra oaxaqueña. Sólo puedo asegurarles que traje a mi país la autenticidad de aquella gente, su hospitalidad, sus costumbres, su tradición mantenida con orgullo y sentimiento, de todo lo cual pude dar buena cuenta en mis charlas. A lo que agrego la hermandad que se produjo entre los oaxaquenos particularmente, mexicanos y todas las que asistimos a esa verdadera comunión de almas en una fiesta de la poesía.
Graciela Oro Fino
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Tener la posibilidad de compartir con tanta gente linda el mundo de sueños posibles e imposibles que es la poesía es una oportunidad única: el amor de los pueblos de la Mixteca y su avidez por la palabra, su calidez, su acogida, sin duda son un camino labrado por el esmero de Emilio. El ha levantado la voz para decir que las poetas traemos un mensaje importante y que los pueblos nos enseñan a nosotras también. Esos días se añoran acá en mi Puerto Montt de Chile...
Fue un honor escuchar y conocer a grandes poetas y grandes mujeres del mundo, porque escuchando se abre el corazón para encontrar respuestas profundas a inquietudes del alma. ¿Será eso algo menor? No lo creo. Uno confirma en oportunidades como esta que el oficio de poeta es una ventana de luz para la humanidad, una confirma que es necesario continuar compartiendo la palabra pues de lo contrario ella nace muerta, una confirma que la poesía debe llegar a todos, pues así estaremos cada vez más cerca de ser por fin todos hermanos.
Carolina Bustamante Rodríguez Chile
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En relación con los encuentros en Oaxaca
He tenido la gran dicha de participar en tres de los encuentros, y me he alimentado, grandemente. Doy testimonio que en cada uno de los tres me fueron de gran beneficio y los tres fueron distintos, o sea, que estos encuentros dan frutos distintos y las experiencias son satisfactorias, ciento por ciento.
La gran convivencia con la tierra mixteca, el calor humano que se recibe de la gente que visitamos, no tienen punto de comparación. Cada una de las que participamos en dichos encuentros, regresamos a los correspondientes países (en mi caso Costa Rica) con un aprendizaje digno de ser destacado en cualquier área que se nos pregunte por los encuentros.
Cabe destacar, que el mayor acierto se le debe a Emilio Fuego con su equipo de coordinadores, todos y todas personas distinguidas, con una capacidad humana ilimitada para poder resolver los pocos inconvenientes que se dan en cualquier evento cultural, soy testigo de ello, siempre salen triunfantes de cualquier adversidad. Por ello, y por mucho más, apoyo una y mil veces, todo lo que tenga que ver con los encuentros de poetas en el país de las nubes. El enriquecimiento es demasiado cierto para que pase inadvertido. Estamos con Emilio (su equipo de colaboradores) y el Encuentro.
El Encuentro de Mujeres Poetas en el País de las Nubes representó para mí una experiencia única y especialísima:
Más de 40 mujeres de distintas regiones de México y del mundo, compartimos nuestra visión de mundo, nos hermanamos a través de la palabra, descubrimos mundos nuevos.
En otro orden, descubrir la riqueza y la belleza de diversas comunidades mexicanas, compartir con los niños y niñas de esas comunidades, con sus artistas, sus artesanos y artesanas, nos convirtió en fervorosas embajadoras de la cultura mexicana en nuestros países.
Arabella Salaverry Presidenta ACE
Asociación Costarricense de Escritoras
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HABLAR DEL País de las Nubes es hablar de un umbral para mi viaje poético. Un viaje que empieza con las motivaciones de asistir, con las expectativas, las ideas que uno se hace cuando no ha conocido México, en mi caso, y cuando le hablan de la región Mixteca, y de la espera de la gente. Ese viaje que te emociona al ver las fotos, recibir los correos de otras mujeres como tú alistándose a la salida, y que te hace encontrar en la reunión de sus poesías, sus miradas, el misticismo, la felicidad de ser mujer, los misterios revelados de la feminidad en sincronía con la naturaleza oaxaqueña, con la amabilidad y cultura de su gente.
Una vez allí, la poesía te aborda en lo profundo del ser, te mueve todas las fibras, te purifica, te dignifica como ser humano, como mujer como futuro de ti misma. Como la obra armónica que eres con los otros. Eso me pasó conociendo la Mixteca a través del País de las Nubes. Mi vida tuvo un cambio de 180 grados y nada más de 180 por que el resto es algo que te queda de esa experiencia, un por hacer innumerable de propósitos y sueños renovados, de la poesía que brilla como un sol en tus manos, no he dejado de escribir ni un solo día después de volver a Colombia, no he dejado de respirar esa magia de haberme contemplado con letras hermanas de mi país, mi continente y mi planeta. De asomarme a esas historias tímidamente para encontrarme en ellas a seres maravillosos que tienden sus redes hechas palabra para abrigarte y acapararte con la bondad del sol que es su alma, de pensar en la sonrisa y la alegría de la gente que nos recibió, de las mujeres mixtecas identificadas con la poesía hermana de alguien que llega a visitarlas. De la historia de un pueblo que tras sus grietas nos revela la resistencia de su autenticidad.
De ese País me traje una nube, una nube latente y roja como el amanecer entre las montañas y las plazas. Roja como el atardecer en las planicies llenándose poco a poco de deseos con las estrellas. Allí me he quedado y de allí he empezado a edificarme como escritora, como mujer y como ser humano, si volviera sería una oportunidad maravillosa para agradecer a las gentes oaxaqueñas toda la calidez que me obsequiaron estando allí, esa que llenó mi nube de soles para dar. En este viaje sagrado con la poesía, este viaje qué recomienza en los andares entre nubes, este viaje que es la vida.
Por Angélica Hoyos Guzmán, Colombia
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MUJERES DE LLUVIA Y FUEGO
Su lenguaje es un grano apenas,
pero quemante,
en la palma del espacio.
(…) sobre la hoja de papel
el poema se hace
como el día
sobre la palma del espacio.
El fuego de cada día. Octavio Paz
Hablar de las Mujeres poetas en el “País de las nubes”, Ñuu Dzahui, implica concitar varios cientos de voces en tonos, volúmenes, talentos y emociones de distintas nacionalidades; las cuales, por casi dos décadas, han añadido al entusiasmo de Emilio Fuego, el compromiso de festejar con poesía, tanto la hermandad y hospitalidad humana, como la generosidad de la naturaleza en México, traducidas en la región mixteca de Oaxaca.
El lenguaje de la poesía franquea todos los espacios, físicos y virtuales; trastoca sensibilidades, acorta distancias, derriba murallas. La poesía se alimenta de vida, en la vida y en los sueños. Gracias a ello, viajar por “las nubes” de la mixteca significa gozar y sufrir, descubriendo confidencias de madres doloridas que ignoran desde hace años si sus hijos indocumentados viven o murieron, “en busca de no ser pobres como los padres”. Por ella, los ojos de otras mujeres que amasan el barro de hacer comales o jarros para sobrevivir, se humedecen al oír un poema de cerca.
Saberes de esas tierras oaxaqueñas, poetas visitantes, pasión e iniciativa de Emilio Fuego, han propiciado un encuentro poco común, donde voces de mujer de naciones diversas responden ecos de identidad milenaria; capaz de fundir en el diálogo momentos individuales y colectivos, de valor en la vida cotidiana de los pueblos. Porque allí, en cada espacio se dialoga de veras y comparte, en actos proactivos, experiencias mutuas. Los lugareños reciben con devoción en sus casas a las poetas. Quieren saber de ellas, escucharlas y oír su poesía; es cierto, quieren escuchar poesía.
El acompañamiento se renueva en cada una de las comunidades (Chazumba, Cosoltepec, Santiago Ayuquililla, Teposcolula, Guadalupe Cuauhtepec, etc.), en recitales masivos de las plazas principales, en los talleres y escuelas.
Surgen poetas de cada sitio y la poesía deja de ser un juego que se juega en solitario con los dioses. Se viaja de milagro en milagro, entre las acciones cotidianas y regalos de confesionario; hombres y mujeres recuerdan haber sido enamorados con poesía.
Sin duda, el vuelo piloteado por nuestro amigo Emilio Fuego, donde confluyen padres e hijos, hombres y mujeres, amigos, parientes y vecinos en el País de las nubes, es un trascendente y amoroso ejercicio de poetizar: hacer, vivir, aprender, festinar, crecer, convivir como gente que pretende ser feliz a través de la poesía –y nos consta, al menos en esos días, lo son-; cosechando, junto a mujeres de lluvia y fuego, cactos y cazahuates, Luisas, Obdulias y Virginias que hacen el día y la esperanza con versos, en cada trozo de barro.
Guadalupe, Nuevo León, 5 de julio, 2010
Graciela Salazar Reyna
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HOMENAJE Y RECONOCIMIENTO A EMILIO FUEGO
¡Gracias! Al fin una Iniciativa que me permite de agradecer con todo mi corazón este organizador MARAVILLOSO de los Encuentros de Mujeres Poetas en Oaxaca: EMILIO FUEGO.
Este hombre ha cambiado mi vida dibujando con sencillez, paciencia y amor, el camino que había soñado… Rechacé una primera invitación hace algunos años pensando que era un chiste porque yo vivo en Las Nubes de Tulum y de recibir una invitación del País de Las Nubes…… Después verificación ( SI!!! Existe el país de las nubes) pensé que no estaba lista, que no tenía el material suficientemente bueno para participar a un Encuentro Internacional de Mujeres Poetas…He recibido de parte de Emilio Fuego un mensaje diciendo: ”¿Por qué tardaste tanto…?”
Sola y solitaria he seguido escribiendo mis poemas en una cabaña frente al mar Caribe, en Las Nubes…. hasta una segunda invitación en Noviembre 2008.
Acepté con miedo la invitación cuando Emilio aceptó mis condiciones materiales a saber: de no compartir un cuarto con otras mujeres y de seguir con mi dieta relacionada a una grave enfermedad intestinal que tuve…
Fue une REVELACIÓN. Les gustaba mis poemas aunque tengo ninguna formación literaria! A escuchar los poemas de las demás podía sentir la misma búsqueda interior de parte de muchas otras mujeres. El caleidoscopio poético se iluminaba con colores fantásticos. Estaba feliz! Tenía además una antología a leer por los días “secos”.
Quería vivir otra vez la experiencia y organicé en Mayo 2009 el Primer Encuentro Internacional de Poetas en Las Nubes. Participaron siete poetas de quienes una poeta encontrada al Encuentro de Mujeres poetas de Oaxaca!
En Noviembre 2009, llegó otra invitación de parte de Emilio Fuego. Me fue volando! El miedo había dejado su espacio que se llenaba de sonrisas, de saltos “almanos”(del alma…) increíbles y regresé en mis nubes la cabeza invadida de imágenes que la pluma todavía no ha terminado de escribirlas….., la corriente está tan fuerte cuando llega de las montañas de Oaxaca!
Mayo 2010: mi primer libro AL CANTO DEL SOL Y DEL MAR (90 poemas en francés y traducidos en español) está publicado y el Segundo Encuentro Internacional de Poetas en Las Nubes se acabó. Trece poetas participaron de quienes seis encontradas al Encuentro de Mujeres Poetas en Nov.2009. Con esos dos encuentros organizados, estoy ahora en una cadena poética sin límites participando al Festival Mundial de la Palabra.
Espero ahora una invitación OFICIAL Y PERSONAL de Emilio Fuego para volar directamente de Canadá al XVIII Encuentro Internacional de Mujeres Poetas en el país de Las Nubes, en Noviembre 2010!!!!!!
¡GRACIAS EMILIO FUEGO, ERES UN GURU POÉTICO!
Fracoise Huppert
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Flor
Es la flor que sale del río
Flotando y salvando
Es espíritu contemplando
Su vida para superarse
Esta perla del camino
Que crece grande y fuerte
Con la belleza exacta
Cuando emerge
Esa flor que se esconde
Y no la veo, es poderosa
De día y más de noche
Yo soy el valiente
O el miedoso que se atreve
A responder por esa flor.
Luis César González Castillo
2º. “F” Escuela Secundaria Técnica 152
Huajuapan de León, Oax.
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18 de noviembre de 2005*
Presentación
El día abre sobre las veladas cumbres de la sierra oaxaqueña. Poco a poco la niebla se rasga para dejar entrever un prodigioso paisaje… y el País de las Nubes aparece ante nuestros ojos en todo su esplendor. Oaxaca, tierra contradictoria y hermosa. Tierra de nuestros ancestros en donde caminar y oír el viento es decir ahora y siempre.
La mañana nos regala entonces los olores, colores, sabores y sonidos de esta tierra maravillosa que, generosa, nos recibe año con año, nos entrega su corazón y su esencia a cambio de la poesía que llega en las voces de un puñado de mujeres venidas del mundo entero. Llegan a abrevar la milenaria cultura de nuestra patria y a llevar por el mundo la palabra compartida en este escenario incomparable del País de las Nubes.
En este espacio de Oaxaca que cada año se entrega espléndido a las poetas, se crea un ritual mágico y las mujeres se convierten en magas, poderosas alquimistas de la palabra en un recurso para recuperar su imagen y su voz, proceso esclarecedor de su propia realidad. El encuentro destaca por la inusual supervivencia del evento, 17 años de labores celebrando y enalteciendo la voz poética de las mujeres de todo el mundo y merece la atención del país. Sobresale también debido a su filosofía incluyente y plural y por los hitos que ha marcado, las puertas que ha abierto y la conciencia que ha despertado tanto entre las mismas mujeres que asisten, como en los ámbitos literarios del país. Este encuentro es de poetas y pueblo. El éxito ha sido humano. Se han escuchado, han compartido emoción y sabiduría. Las poetas han oído a los jóvenes, a los niños, encaminados hacia el mágico mundo de la poesía. El pueblo, otra vez, ha escuchado la límpida voz de las poetas.
Esa fuerza que sostiene una actividad tan dinámica, que hace venir a Oaxaca la belleza de la lengua, no sólo la propia, sino diversa, multiplicada, regala vida a las poetas. Me gusta pensar que la magia sirve como elemento refractario hacia todos los males que nos acechan y que cada año estas mujeres, hechiceras de la palabra, vienen a Oaxaca para exorcizarlos con su poesía.
Oaxaca es, entonces, una maravillosa caja de resonancia, en donde se oficia el rito de la palabra, donde se funden en crisol, el sol espléndido de esta tierra meridiana, la sonrisa inmensa de los niños, el hogar de las familias oaxaqueñas que se abre para albergar a las poetas, abrazándolas en un acto de generosidad casi inconcebible en estos tiempos en que priva el egoísmo castrante e individualista. Este gesto, es el nudo, el corazón generador de la magia, el acto transformador. La convivencia que se establece con el pueblo oaxaqueño, es un acto entrañable, es abrir un nicho secreto y adentrarse en una maraña de afectos, de amor; de amistad, es la oportunidad de vivir otras vidas y esto abre el alma hacia otra dimensión, hacia nuestro más íntimo estrato, el ingrediente de que está hecho el espíritu del pueblo mexicano.
Hay una extraordinaria transferencia entre alma e intelecto, esas mujeres de otras tierras, se funden en este espacio de cotidianeidad: La comida, la artesanía, el vestido… cosas comunes, vasos comunicantes para todas las culturas son compartidos con deleite. Cuando escucho y leo la poesía escrita por mujeres, se enciende en mi una luz que me lleva a recorrer con gozo los recovecos del alma femenina; hermana, madre, hija, amiga, tan parecida a mi, tan distinta, mecida en un espacio simbiótico fuera de paradigmas, de esquemas y moldes rígidos En este acto solidario, compartido, no hay diferencias, se borran las fronteras, caen las barreras del idioma, de las costumbres, de la religión, de la cultura; se funden para dar cabida a la aspiración de un mundo mejor, de un bien mayor.
Claro que detrás de todo esto hay fuego -y no lo digo solo aludiendo a Emilio Fuego-, el coordinador general de este evento; hay atrás una intención, hay claridad de propósitos, hay un equipo sólido, formidable, afincado en la comunidad. Se posee un gran amor por la cultura, por el patrimonio tangible e intangible de este pueblo indomable que habita Oaxaca. Los recursos para la organización de este encuentro, siempre han sido exiguos. Ahora en un contexto gubernamental en donde privan las instituciones insensibles y contrarias a su propia misión, se han vuelto prácticamente inexistentes, y es esa fuerza, esa solidaridad lo que permite que la estructura se sostenga, viva, permanente….
Hace años, se empezó a recoger el trabajo de las .poetas en memorias colectivas con el fin de mostrar esa diversidad literaria que caracteriza los encuentros. Instante que se crea una vez al año, caldo de cultivo para que toda la lírica femenina se exprese, donde sentimientos y emociones intensas se asoman y revelan. En estas antologías se han publicado a las participantes en cada uno de los encuentros y gracias a esto ha quedado registrada su presencia en Oaxaca.
Hoy la antología tiene un nuevo giro. Con el propósito de allegar fondos para la realización del XVII Encuentro, se ha invitado a poetas que han participado otros años y que hoy no están presentes. Es un intento de darle soporte material a la edición y además apoyar y hacer posible el desarrollo del encuentro. La respuesta de las poetas ha sido generosa. Regresan al País de las Nubes el regalo de vida que han recogido antes, aportando poesía y recursos, haciendo, con su presencia virtual, más rica, más importante esta edición, ya de por si valiosa por la presencia de este medio centenar de mujeres poetas que participan este año en el encuentro.
Esta aventura, repetida una y otra vez en estos 17 años, cierra otro ciclo. Como en un sueño, ya de regreso del País de las Nubes, la noche va cayendo en el camino, dejando atrás multitud de emociones y recuerdos. Parte de nuestro ser se ha quedado para siempre en esta tierra, en estos pueblos que nos abrieron su corazón; en las comunidades, escuelas, plazas, patios, iglesias, teatros, donde como palomas quedaron prendidas las palabras. Algo más fuerte emerge desbordando el espíritu de las mujeres, la poesía es lo que le da sentido a la vida, es la más alta expresión del espíritu y es lo que nos da la posibilidad de reconciliarnos con nosotras mismas y con el prójimo; nos hace reconocer la ineludible responsabilidad y compromiso que tenemos las poetas al dar poder y vida a las palabras, indispensables para el rescate de la humanidad y el pensamiento.
Margarita Muñoz
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XVI Encuentro Internacional de Mujeres Poetas en el País de las Nubes
Noviembre 2009
* Poema recogido durante los talleres realizados en la Secundaria Técnica No. 52, en el 2005 en Huajuapan de León, Oax. Para mí la “flor” de este poema es una alegoría del Encuentro. En el País de las Nubes…
Escribimos poesía porque es una forma de resistencia contra la barbarie.
José Emilio Pacheco
Supe por el periodista Carlos Rubio, corresponsal del periódico Reforma, que la noche del 16 de noviembre recién ida, el escritor y poeta José Emilio Pacheco, recibió el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, de manos de la propia soberana. Cita al respecto: “Por un instante que pareció expandirse al infinito en los aplausos, el poeta mexicano José Emilio Pacheco encarnó la inmortalidad de la poesía coronado de merecida gloria tras ser laureado con el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, que la propia Reina de España le entregó en una emotiva ceremonia.”
En las imágenes televisivas que rodearon en segundos al mundo, se sentía, se degustaba la emoción que invadía a nuestro hombre de letras. En su discurso de agradecimiento, señaló: “Ahora la violencia y la crueldad extremas son mi pan cotidiano y vivo en medio de un conflicto bélico sin esperanza de victoria. A ello se suma la visión agravada del hambre y la miseria en México y en el mundo. A todo aquello en lo que no dejo de pensar, añado la angustia de quienes se quedan sin trabajo y de los jóvenes que no encuentran el sitio para el que fueron preparados”.
¿Qué es poesía? Existen mil y una formas de definirla; quizá más. Si nos remontáramos al siglo XIX y le preguntásemos al sevillano Gustavo Adolfo Domínguez Bastida, mejor conocido como Gustavo Adolfo Bécquer,
poeta y narrador español, perteneciente al movimiento del
Romanticismo, seguramente nos recitaría el final de su poema:
¿Qué es poesía?
dices mientras clavas
en mi pupila, tu pupila azul.
¡Qué es poesía!
¿Y tú me lo preguntas?
Poesía eres tú.
Desde niña amé la poesía aún cuando nunca he escrito nada que valga la pena de ser leído y menos, publicado. Tiempo atrás, durante una visita a la bella Antequera, hoy, la ciudad de Oaxaca, supe que un matrimonio amigo nuestro, alojaba cada año de dos a tres mujeres poetas que participaban en un encuentro llamado así: “Mujeres poetas en el país de la nubes”. Prometieron invitarme, sólo que la invitación no podía partir de ellos, sino del coordinador del encuentro, el Sr. Emilio Fuego y sin saber ni dónde ni cómo localizarlo, arrumbé mi sueño junto con muchos más, en la “bodega de lo no realizado”.
Pasaron días, meses y años. Hace dos años, una amiga, ella si poeta, me turnó una invitación para el aludido encuentro. Escribí al Sr. Emilio Fuego, pero la misiva fue extemporánea: no había cupo para mí. Un año después, me alegró que el mismo señor Fuego, me escribiera invitándome a la reunión. Le envié mi escasa, escasísima “producción poética” y con ella, mi vehemente deseo de asistir: el milagro se realizó y fui aceptada.
Egoístamente tomé una semana para mí; sólo para mí. Nos reunimos en la ciudad de México y desde mi arribo a la recepción del hotel, fui catalogada como “mujer poeta”… mi henchido ego, no quiso sacarlos de su error y al final, hasta creo que llegué a disfrutar el usurpado título de poeta…
El Encuentro Internacional de Mujeres Poetas, se lleva a cabo desde hace diecisiete años bajo la dirección de Emilio Fuego. Cada mes de noviembre a partir de 1993, mujeres de distintos países de habla hispana, que tengan producción poética y pasen por la serie de requisitos solicitados por el comité, participan en él. Luego de su arribo a México, son trasladadas al hermano estado de Oaxaca, con el fin de llevar a cabo recitales y talleres en diversas comunidades de la región. Las alojan en casas particulares en la comunidad; comunidad que desborda gentileza y hospitalidad. Como punto final, amén de que algunos de los poemas son publicados en una antología que lleva el nombre del encuentro, se realiza una lectura ni más ni menos, que en la Sala Manuel M. Ponce, del Palacio de las Bellas Artes, en la capital azteca.
Ahora bien, recordemos que el estado de Oaxaca es dueño de la división política más abigarrada del país: lo conforman 570 municipios, 30 distritos, y 8 regiones: la de la Cañada, la de la Costa, la del Istmo, la Mixteca, Tuxtepec, Sierra Norte, Sierra Sur, y la de los Valles Centrales ¿Cuál más bella o digna de conocerse? Difícil respuesta. Volvamos los ojos hacia el ayer prehispánico, en el que el territorio de los mixtecos contó con una superficie mayor a los 40.000 km². La Mixteca, su nombre en el ahora, ocupa el territorio poniente de Oaxaca, al sur de Puebla, y una pequeña porción del este de Guerrero. La Mixteca fue llamada Mixtecapan por los mexicas, vocablo que significa País de los mixtecos, pero en la lengua nativa, el país recibió el nombre de Ñuu Dzavui, hoy traducido como País del Dios de la Lluvia; para nosotros, el país de las nubes.
Los indómitos mixtecos no formaron una unidad política con los pueblos vecinos. El territorio es desigual desde el punto de vista geográfico; en él, predominan las grandes cadenas montañosas como la Sierra Mixteca. De acuerdo con sus características geofísicas, se suele dividir en varias regiones: la Mixteca Alta es la zona que ocupan los valles de Tlaxiaco, Nochixtlán, Putla y Coixtlahuaca, acurrucados en los mil brazos de la sierra. El clima va de templado a frío y relativamente más húmedo que en el resto de las Mixtecas; es en ésta, donde nacen ríos, afluentes de otros tan importantes como el Balsas y el Atoyac. Existen además, la Mixteca Baja, y la Mixteca de la Costa. Los idiomas que se hablan en el país de las nubes, son eufónicos y diversos, tales como: náhuatl, chocho, trique y amuzgo. Pertenecen a grupos étnicos minoritarios, que de una u otra manera comparten las tradiciones culturales y las prácticas religiosas de los mixtecos.
Aquel primer día, el autobús nos condujo a través de una sinuosa carretera, rica en espléndidos paisajes, primero, al pie de los enamorados colosos, coloquialmente llamados el Izta y el Popo; entre bosques de pinos, de encinos, o de maizales recién cosechados; más allá, de zonas de cactus y nopales, hasta llegar a Teposcolula, nuestra morada durante los siguientes cuatro días. Desde ahí, visitaríamos Tlaxiaco, Nochixtlán, Yanhuitlán, y Tamazulapan. En cada poblado esperaban por nosotros moradores afables de caras sonrientes y corazones que palpitaban a un ritmo acelerado, comparado sólo, con nuestro propio palpitar.
Ya en Teposcolula, luego de una deliciosa comida típicamente oaxaqueña, en la que no podían faltar las enormes tortillas cocidas en comal de barro, las tlayudas, el tasajo, el quesillo, los frijoles recién hervidos en vasija de barro y leña de sus campos y el humeante café de olla, se nos asignó “nuestro hogar temporal”.
¿Y la poesía? Bueno, ella comenzó a desbordarse a raudales, al caer la tarde; al llegar la noche. El escenario: la Capilla Abierta que los dominicos construyeron en el s XVI con el sudor y la sangre indígena, argamasa cruel, que hasta hoy día, mantiene unidas las piedras de la capilla; de ese oratorio majestuoso, soberbio, espléndido… regiamente iluminado. Hacía frío; un frío intenso. Arriba la bóveda celeste recamada de estrellas. Las voces de Lila Down y de Susana Harp llenaban el infinito. En mixteco, Lila entonaba las nostálgicas notas de La llorona…
Alicia Dorantes
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SALUDOS
Elizabeth Guerrero (guerrero_elizabe@yahoo.com.mx
miércoles, 07 de julio de 2010 06:36:39 a.m.
Cuando hablo del País de las Nubes me regocijo; recordar cómo nos reciben los pueblos, con esa alegría y hospitalidad que los caracteriza; para ellos es día de fiesta, para nosotras una bella experiencia nunca antes vivida.
Este Encuentro es mágico, logra unir a los pueblos, con la poesía, sembrando una semilla que dará frutos.
Haber asistido al País de las Nubes es un privilegio que me cambió la vida; mi actitud ahora, es de apertura, servicio y aceptación a los demás; me ha servido para aumentar la creatividad poética y sentido crítico de la misma.
Agradezco enormemente a Emilio Fuego por la invitación a tan Mágico Encuentro.
Elizabeth Guerrero
Costa Rica
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El encuentro de mujeres poetas en el país de las nubes es uno de los más significativos, emocionantes y trascendentes en los que he participado en mi carrera como escritora, porque más que un encuentro, es un compartimiento de la palabra, la poesía y las emociones con los adultos y niños de las comunidades de Oaxaca, que si bien habitan en una región árida y apartada, su corazón está lleno de calidez y abierto como pocos a inundarse de poesía. Creo firmemente que si la poesía pudiera penetrar a más oídos y corazones, el mundo sería mejor, al igual que los seres humanos.
En mi vida personal también ha tenido trascendencia este encuentro, como estoy segura lo ha tenido en todas las escritoras de diferentes países que han participado en él, ya que todas vamos con la idea de compartir nuestros poemas y resulta que ellos nos regalan tanto a nosotros con su generosidad, con la atención de los niños escuchan, sienten y hasta sus ojos se humedecen al conmoverse con algún verso. Del primer encuentro en el que participe, regrese a la ciudad de México, no siendo la misma, sino sintiendo más compromiso y motivación de seguir escribiendo para llegar a uno o varios corazones sensibles, dispuestos y abiertos a sumergirse en el mágico mundo de la poesía. La ardua y loable labor que Emilio Fuego ha realizado durante tantos años para llevar esté evento a la mixteca es aplaudible, ya que el encuentro de mujeres poetas se ha convertido además de un compartimiento de la palabra, en una especie de fraternidad y comunión.
ELSA RUIZ
Escritora
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El Encuentro ha hecho conmigo, lo que le hace el sol a la tierra... la prepara con su calor, la anima con su luz y hace que salgan cosas vivas de su vientre. Emilio Fuego es la poderosa maquina que no se da permiso de parar, y menos, de ir en reversa. Su objetivo es dar un lugar decoroso a la poesia y ofrecer poesia recien horneada al Pais de las Nubes y al mundo. Mi vida en el Encuentro ha crecido rociada de palabras y versos gracias a este hombre que lo penso y lo lleva a cabo sin concesiones.
Maria Elena Cerecero
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Este Encuentro de mujeres poetas es una verdad muy hermosa. Ciertamente, para mi fue una experiencia maravillosa que me brindo la oportunidad de conocer y compartir con mujeres poetas mexicanas y de diferentes partes del mundo, y de mucha calidad.
Para mi fue una posibilidad de acercarme conocer y disfrutar a la cultura de su gente.Con este Encuentro tuve la oportunidad de apoyar al Encuentro en su plan de dar y recibir la cultura nacional mexicana como las de otros paises a traves de las lecturas presentadas. Y que fueron dadas con tanto amor y solidaridad que recibimos a nivel nacional e Internacional.
Mi reconocimiento para mi amigo Emilio que tan finamente promovio, dirigio el Encuentro y nos atendio, asi como al equipo de amigas poetas que apoyan con tanta dedicacion y amor este Encuentro. Lo mismo a todas las colegas poetas con quienes comparti nuestra poesia.Todo mi carino.
Christian Santos\ Nicaragua
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El día que me enteré que existía en México un encuentro que llevaba por nombre "Mujeres Poetas en el país de las Nubes", entré al internet a buscar información sobre el mismo, pues sólo el nombre me encantó, escribí, no obtuve respuesta porque las fechas de inscripción ya había pasado, así que dos años después me llegó la invitación en papel, por medio de un gran poeta hondureño Don Oscar Acosta, le escribí a Emilio e hice todo lo necesario para poder participar en ese evento, el primero en mi vida como poeta, llegué un día antes de la fecha prevista al encuentro, para conocer la ciudad, compartí habitación con la poeta puertoriqueña Violeta Pujols, a partir de ese momento somos muy buenas amigas y lo maravilloso que nos pasó es que descubrimos que tenemos un poema muy parecido y fue en ese encuentro que nos dimos cuenta, Conocí personas maravillosas con las cuales mantengo contacto siempre, lloré cuando me enteré de la muerte de Vilma Brugueras, poeta Uruguaya que se nos adelantó en esta caminata que es la vida, conocí a Lina Zerón quien me abrió las puertas de su casa y el corazón de su familia a quien le estoy muy agradecida por sus atenciones y que me incluyó en una antología poetica, gracias al encuentro, así que tengo mucho que agradecer y felicitar a Emilio por esta gran labor cultural y de difusión que hace con todas las mujeres poetas deseosas de compartir con las personas de la región Mixteca, querer y enamorarse de los niños en las escuelas de esa bella región de México.
Soledad Altamirano Murillo
Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán
Honduras, C.A.
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El Encuentro en el País de las Nubes
Por invitación de Don Emilio Fuego, organizador del evento, participé en México en el XVII Encuentro Internacional: Mujeres Poetas en el País de las Nubes que se llevó a cabo del 12 al 17 de noviembre, este evento fue organizado en coordinación con el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, el Instituto Nacional de Bellas Artes, el Gobierno del Estado de Oaxaca, la Universidad Nacional Autónoma de México y las comunidades mixtecas.
La parte esencial del XVII Encuentro se realizó en la región Mixteca del estado de Oaxaca, con presentaciones en teatros, plazas, foros universitarios, culturales y populares y culminó en un magno recital en el Palacio de las Bellas Artes, de la ciudad de México.
Cuarenta y cinco poetas de diferentes países: Alemania, Argentina, Canadá, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Puerto Rico compartieron experiencias, textos literarios, vivencias con las comunidades de la Mixteca, entre ellas: Teposcolula, Tlaxiaco, Nochixtlan nos recibieron con los brazos abiertos, el intercambio fue enriquecedor sin duda. El momento más importante fue el encuentro con los niños y jóvenes de las unidades educativas que con alegría y curiosidad vivieron una fiesta de la poesía, nos platearon sus inquietudes, preocupaciones entre las cuales no faltaron el amor, la emigración, el deterioro ambiental y nos plantearon además otras grandes interrogantes: ¿Para qué la poesía? ¿Qué se puede lograr con ella? ¿De qué manera los poetas podemos incidir en el entorno? Interesantes preguntas que nos llevamos de tarea.
Como plantea el maestro peruano Don José Vargas el fin de la poesía es sacudir los espíritus a través de la ternura y propone una pedagogía de la ternura. ¿Es posible una pedagogía de la ternura?- Nos preguntamos- ¿Podremos crear a través de ella una fuerza grande que toque los corazones y pueda impulsarlos verdaderos cambios? Los poetas creemos que sí y buscamos febrilmente palabras mágicas que puedan lograrlo, por eso nos reunimos necios en encuentros, convenciones, redes virtuales y vamos tejiendo palabras y esperamos que hagan eco hasta llegar a las paredes mismas de vuestros corazones. Algunos poetas no las tejen, las trabajan a piedra y cincel pero el resultado es el mismo.
A más de uno, les parecerá una locura la propuesta y tienen razón, sin duda alguna, una locura que nos permite seguir viviendo.
El nombre de la antología del 2009 del País de las Nubes, “ Hechiceras de la Palabra”, es un nombre hermoso y adecuado para tan mágico encuentro.
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El encuentro del País de las Nubes ha dejado en mí una profunda huella como persona y como escritora. Fue la oportunidad más maravillosa que pude recibir de una persona tan profesional y a la vez tan sencilla como Emilio Fuego, gracias a él pudimos tocar el alma de la mixteca, conocer la grandeza de su gente y las dádivas que su corazón ofrece. Pude vivir momentos mágicos que quedaron prendidos en mi vida. Vi la importancia de ayudar un poco en el Rescate de las lenguas Indígenas y con más fiereza trabajé en mi proyecto Papalotzi. Revista que cumplirá seis años en octubre.
Hasta la fecha sigo en contacto (internet, cartas, teléfono) con personas que nos alojaron, con el público asistente a las tertulias y algunos estudiantes de las escuelas a donde acudimos a ofrecer recitales, eso embriaga infinitamente mi alma de satisfacción. Hace un mes por el msg una muchacha de la mixteca me comentó, que cada vez que llegaban los camiones de las señoras poetas, ella me buscaba y cada año era igual, ella me buscaba con la mirada. Ese tipo de comentarios son los que te fortalecen como escritor y más aún como persona. Me atrevo aseverar que el Encuentro que ofrece Emilio Fuego es el único de Latinoamérica que transforma pluma, fortalece al ser humano —lo hace más humano—, tanto al que lee, el que escucha y el sabe atrapar cada momento mágico de este Maravilloso Encuentro.
Berónica Palacios Rojas (1973, Chapala, Jalisco). Lic. En Letras Hispánicas. Antologada en Poesía de raíces mágicas, anuario 2004 y 2006. Autora de dos plaquetas de poesía Nostalgias y Herencias, 2003. Un libro de poemas Corazón por fuera y otro de cuentos Chapala y el beso soñado. Actualmente es Directora de Ediciones Papalotzi y la revista de creación cultural Papalotzi con beca del PACMYC 2005-2006 y beca 2009-2010.
Acuarelas suyas aparecen en Polvo de Luz, tseltal-español, 2006. Directora y Editora del Ediciones Papalotzi. Docente de la preparatoria N 3 en lengua y literatura.
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País de las Nubes, Oaxaca, México. Tierra nacida con soles y lunas. Historias mágicas. Tierra nacida con hombres, mujeres y raza. Oaxaca, País de las Nubes. Lugar de encuentro de mundos, idiomas, colores, costumbres, culturas, raíces, arraigos. Transformación profunda de una comunidad que está sedienta de encuentros y reencuentros. Cada año él, en silencio, va tejiendo redes sociales a través de la palabra. Emilio, hombre, que se sumerge en el sueño de cada uno, de todos, de comunidades mixtecas que también lo esperan. Encuentro Internacional de Mujeres Poetas en el País de las Nubes. Es todo esto y mucho más. Es encontrar el principio básico de saberse América Latina, y de descubrirse en la poesía de la hermandad.
Mercedes Parral. D.N.I. N° 16.800.042. Mendoza. Argentina.
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Presencia del Encuentro Internacional de Mujeres Poetas en mi vida.
La primera vez que supe del encuentro fue porque me hija me avisó que me habían llamado para invitarme a un encuentro de mujeres poetas "en el país de las nubes". Alguien me hizo una broma, le dije. Nunca había publicado un poema ni me consideraba poeta.
Pero la siguiente vez que llamaron me explicaron en qué consistía. Me había recomendado una maestra, por eso me invitaban.
Cubrí los requisitos y me inscribí. Cuando subí al autobús rumbo a Huajuapan de León, Oaxaca, me temblarían las piernas si estuviera de pie, impresionada por la currícula de varias compañeras.
Por fin me tocó leer en la comunidad en donde estábamos, la Sabinera en Tonalá. El estómago me temblaba y la voz era un hilacho, nadie me oía. Y al terminar, el remate que me hizo asumirme como poeta: grupitos niños corriendo hacia mí. "No tengo dulces", pensé. Y la sorpresa fue lo que pedían: "¿Me regalas un poema?. A varias esto nos lanzó a fotocopiar poemas como locas.
Una comunidad que escucha la poesía, la vive y la disfruta pero también la acoge, la lleva a sus casas, la comparte. Me parece increíble que Emilio Fuego, el inventor del Encuentro, haya podido no sólo materializar su proyecto sino mantenerlo por 18 años. Muchas actividades paralelas han surgido de ese Encuentro: trabajo con niños, intercambios culturales internacionales, niñas que se han vuelto poetas al crecer, mujeres como yo, que vencen el miedo y se atreven a publicar y signar intimidades por los cuatro vientos. Y qué decir de los "hijos" del Encuentro, -así con mayúsculas, para todas las mujeres poetas está claro cuál es El Encuentro- en otras ciudades del país y fuera de él, y las publicaciones con la memoria de cada año.
Son muchas las resonancias del Encuentro: en la comunidad, en las participantes, en las familias anfitrionas, en cada persona que siquiera una vez haya participado de esa fiesta comunitaria hermanada en la palabra, en la magia, en la poesía. Sin distancias, sin diferencias, todas las poetas como una que con el tiempo crece, le salen ramas por el mundo y estamos hermanadas de manera natural y entrañable por el simple hecho de haber sido tocadas por esa maravilla que creó Emilio contra viento y marea y que hace rato que reclama vida propia y permanente.
Entiendo que mi exposición debería ser más breve, pero es difícil abarcar todo lo que es el Encuentro en mi vida. Sólo puedo decir, intentando resumir, que yo fui una "Antes del Encuentro", y ahora soy yo, "Después del Encuentro".
Jamás me cansaré de agradecer que Emilio Fuego mantuviera su locura, más que sueño.
Liz Durand Goytia
Ensenada, Baja California. México
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Martha Elena Hoyos
Una latinoamericana que nació en Colombia
Por: Alejandro Herrera Uribe, periodista y filósofo
Lo de Martha Elena es viajar como el viento, a paso de juglar, como ocurre en la reciente película mítica colombiana sobre músicas, relatos, poemas y susurros que viajan en forma de acordeón y vallenato. Sola o secundada de ensambles musicales o poéticas compañías, Martha Elena emprende camino en cualquier instante y va siempre de la mano de su guitarra, su tambora, dispuesta a los hallazgos y acompañada de su personaje Mayra, esa mujercita desnuda que dice la verdad en unas pocas líneas de tinta.
Martha Elena es una latinoamericana que nació en Colombia, una mensajera que escribe bitácoras y canciones en tono de Agenda Mujer, su persistente publicación al lado de un colectivo nacional y que este 11 de diciembre tendrá un lanzamiento especial en Armenia para celebrar sus quince años de publicación continua.
Luego de un intenso 2009 de conciertos en la promoción de su álbum "Andando el Sur", el cual presentó en festivales del Noroeste Argentino (Cosquín, La Chaya, El Tantanacuy) y en teatros de Armenia, Cali, Medellín, casas de la Cultura en Antioquia, el Festival Mono Núñez y el Festival Bandola, entre otros, Martha Elena Hoyos empacó maletas para México y participó en el pasado mes de noviembre del Encuentro de Mujeres Poetas en el País de las Nubes, un evento que desde hace 17 años le toma la temperatura a la palabra de mujeres diversas que se reúnen en la zona mixteca, en torno a las Comunidades Indígenas de Oaxaca, y que culminó con un recital colectivo en el Palacio de Bellas Artes de la capital azteca.
A.H. ¿Cómo estuvo México?
M.E.H. Conmovedor, porque además de establecer un vínculo con la palabra, significó sellar hermandades entre un grupo de cincuenta mujeres que allí compartimos la cotidianidad y nuestros proyectos de existencia, en medio de la poesía y el diálogo. Interactuamos a la vez con la fuerza de las comunidades mixtecas y sus raíces, que son parte fundamental de la esencia de nuestro continente. En Oaxaca, mujeres de culturas disímiles -y a la vez semejantes- nos nutrimos de sabores, mitos, leyendas, y de la fuerza de vocablos nahualt unidos a la sabiduría de las ancestras, de los niños, de la tierra. Viajamos como bien decías, -por algunos intemporales días- la Ruta Dominica, visitando siete poblaciones de las muchas que tiene Oaxaca, entre ellas Teposcolula, Tlaxiaco, Noxchitlán, Tamazulapan… Compartimos con gestores culturales, músicos, y poetas regionales. Soltamos nuestra poesía en plazas públicas, casas de cultura, y colegios, donde hicimos talleres con niños y adolescentes; ofrecimos recitales en emisoras comunitarias, y desde los altares de iglesias antiguas construidas sobre el tesoro de pirámides prehispánicas, donde tuve el privilegio de compartir la poesía y el canto. Esta fue una experiencia profunda de unión-sanación, acrecentada por la vibración de los templos. Y hasta leímos nuestros escritos desde el altoparlante de una camioneta acompañadas de bandas tradicionales que desfilaban por el pueblo de Teposcolula para despedir a las poetas visitantes. Esto fue realmente como de película y de una bella forma de llevar a la comunidad la palabra poética...
A. H. -En este inmejorable entorno, tan distinto a nuestra realidad, en la que somos como en la canción de Soda, víctimas de rumores de guerra, Martha Elena compartió con mujeres de distintas edades, países y culturas- ¿Qué ideas futuras de actividad poética y cultural surgieron en la atmósfera del Encuentro?
M.E.H. El País de las Nubes, evento que impulsa el poeta Emilio Fuego, ha generado ya la realización de encuentros similares en San Juan (Argentina) y en Tulúm (Yucatán), al que acabo de ser invitada para mayo próximo. La propuesta es hacer poesía para la gente y con la gente. Yo vengo muy motivada a que el Encuentro de Mujeres Poetas que iniciamos este año en Salento Quindío, convocado por Claudia Bedoya, se abra un camino amplio y muy auténtico en torno a todo lo que es nuestra región y al talento de las y los poetas que aquí se pueden llegar a reunir, un lugar donde todavía tenemos tanto qué descubrir y poemar.
Entre otras ideas, un par de poetas de Costa Rica y México propusieron realizar una edición colectiva, adicional a la antología de cada año que se llama “Hechiceras de la Palabra”. Se trata de libro donde se narren mitos fundamentales de nuestros pueblos, al lado de una selección poética colectiva. En general, del Encuentro surgieron muchas ideas de intercambio e invitaciones a eventos internacionales para seguir sembrando esperanza e integración a través de la poesía, de los talleres, del intercambio. Por ejemplo, yo llevé una exposición de Mayra, que doné a una casa cultural en Noxchitlán y que será itinerada por distintas poblaciones de México. Mayra fue muy bien recibida en este contexto internacional y esto me reafirma para seguir adelante con el primer libro del personaje que se publicará en 2010.
A.H. ¿Cómo observó el movimiento cultural y poético mexicano, en este caso expresado en las mujeres poetas que fueron al encuentro?
M.E.H. México se sostiene en sus pirámides, es un país conciente de sus raíces, de su cultura, defensor de sus tradiciones, de sus sonoridades ancestrales. Tiene una importante cultura del libro, del cine, cuenta múltiples facultades en torno a la literatura, a la lingüística y ha dado escritores de gran prestigio internacional. Todo esto influye en el movimiento poético; en el encuentro pudimos compartir con poetas mayores que llevan un buen tiempo trabajando la palabra y con jóvenes escritoras que están terminando sus estudios de literatura, que enfrentan los retos del nuevo milenio, que buscan referentes y sueñan con construirse como tales. Es común encontrar en su palabra el tinte de la emancipación, bien sea para sacudir una cultura machista, la discriminación y el olvido, bien para exaltar su naturaleza mítica, su huella.
Imposible no remitirse a Frida Khalo cuando pensamos en un símbolo femenino, contexto, palabra, arte, imagen-de la mujer mexicana. Ella marca una influencia en el “automandato” de reinventarse, de florecerse por la herida. Y sigue siendo un reto pensar en su revolución, ahora que el país azteca vive como lo ha vivido y vive Colombia los azotes del narcotráfico. Vemos así a tantos hombres y mujeres involucrados en procesos que terminan en el infierno del consumo, la prostitución, la muerte y el encierro. La cultura entonces tiene un campo extenso de acción vista desde oportunidades para conectarse con lo creativo, con lo evolutivo y de esta manera se pueda llegar cada vez más al arte como camino de vida.
Martha Elena Hoyos
Cantautora, creadora de Mayra, coautora Agenda Mujer Colombia
www.mayraluna.com
www.myspace.com/marthaelenahoyos
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El encuentro del País de las Nubes ha dejado en mí una profunda huella como persona y como escritora. Fue la oportunidad más maravillosa que pude recibir de una persona tan profesional y a la vez tan sencilla como Emilio Fuego, gracias a él pudimos tocar el alma de la mixteca, conocer la grandeza de su gente y las dádivas que su corazón ofrece. Pude vivir momentos mágicos que quedaron prendidos en mi vida. Vi la importancia de ayudar un poco en el Rescate de las lenguas Indígenas y con más fiereza trabajé en mi proyecto Papalotzi. Revista que cumplirá seis años en octubre.
Hasta la fecha sigo en contacto (internet, cartas, teléfono) con personas que nos alojaron, con el público asistente a las tertulias y algunos estudiantes de las escuelas a donde acudimos a ofrecer recitales, eso embriaga infinitamente mi alma de satisfacción. Hace un mes por el msg una muchacha de la mixteca me comentó, que cada vez que llegaban los camiones de las señoras poetas, ella me buscaba y cada año era igual, ella me buscaba con la mirada. Ese tipo de comentarios son los que te fortalecen como escritor y más aún como persona. Me atrevo aseverar que el Encuentro que ofrece Emilio Fuego es el único de Latinoamérica que transforma pluma, fortalece al ser humano —lo hace más humano—, tanto al que lee, el que escucha y el sabe atrapar cada momento mágico de este Maravilloso Encuentro.
Berónica Palacios Rojas (1973, Chapala, Jalisco). Lic. En Letras Hispánicas. Antologada en Poesía de raíces mágicas, anuario 2004 y 2006. Autora de dos plaquetas de poesía Nostalgias y Herencias, 2003. Un libro de poemas Corazón por fuera y otro de cuentos Chapala y el beso soñado. Actualmente es Directora de Ediciones Papalotzi y la revista de creación cultural Papalotzi con beca del PACMYC 2005-2006 y beca 2009-2010.
Acuarelas suyas aparecen en Polvo de Luz, tseltal-español, 2006. Directora y Editora del Ediciones Papalotzi. Docente de la preparatoria N 3 en lengua y literatura.
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HABLAR DEL País de las Nubes es hablar de un umbral para mi viaje poético. Un viaje que empieza con las motivaciones de asistir, con las expectativas, las ideas que uno se hace cuando no ha conocido México, en mi caso, y cuando le hablan de la región Mixteca, y de la espera de la gente. Ese viaje que te emociona al ver las fotos, recibir los correos de otras mujeres como tú alistándose a la salida, y que te hace encontrar en la reunión de sus poesías, sus miradas, el misticismo, la felicidad de ser mujer, los misterios revelados de la feminidad en sincronía con la naturaleza oaxaqueña, con la amabilidad y cultura de su gente.
Una vez allí, la poesía te aborda en lo profundo del ser, te mueve todas las fibras, te purifica, te dignifica como ser humano, como mujer como futuro de ti misma. Como la obra armónica que eres con los otros. Eso me pasó conociendo la Mixteca a través del País de las Nubes. Mi vida tuvo un cambio de 180 grados y nada más de 180 por que el resto es algo que te queda de esa experiencia, un por hacer innumerable de propósitos y sueños renovados, de la poesía que brilla como un sol en tus manos, no he dejado de escribir ni un solo día después de volver a Colombia, no he dejado de respirar esa magia de haberme contemplado con letras hermanas de mi país, mi continente y mi planeta. De asomarme a esas historias tímidamente para encontrarme en ellas a seres maravillosos que tienden sus redes hechas palabra para abrigarte y acapararte con la bondad del sol que es su alma, de pensar en la sonrisa y la alegría de la gente que nos recibió, de las mujeres mixtecas identificadas con la poesía hermana de alguien que llega a visitarlas. De la historia de un pueblo que tras sus grietas nos revela la resistencia de su autenticidad.
De ese País me traje una nube, una nube latente y roja como el amanecer entre las montañas y las plazas. Roja como el atardecer en las planicies llenándose poco a poco de deseos con las estrellas. Allí me he quedado y de allí he empezado a edificarme como escritora, como mujer y como ser humano, si volviera sería una oportunidad maravillosa para agradecer a las gentes oaxaqueñas toda la calidez que me obsequiaron estando allí, esa que llenó mi nube de soles para dar. En este viaje sagrado con la poesía, este viaje qué recomienza en los andares entre nubes, este viaje que es la vida.
Por Angélica Hoyos Guzmán
Colombia
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7 de julio de 2010
A quien pueda interesar Iniciativa México 2010
En el año 2004 participé en la convocatoria
de Encuentro Internacional de Mujeres Poetas en el País de las nubes. Para mi sorpresa el Sr. Emilio Fuego me notificó que fue elegida para participar en el encuentro.
Por primera vez sali de mi isla completamente sola a vivir una experiencia que me marco para siempre como poeta y lo que quiero hacer con mi poesía.
Al llegar a Ciudad México con un poco de nervios, conocí al resto del grupo en el Hotel Fontan lugar del primer contacto con otras poetas y ya todos los temores desaparecieron.
En ese año participó Japón, Egipto, España, Francia, el Caribe y Centro y Sur América.
Aque ibamos todas teniamos la misma incógnita excepto las que repetían el gran viaje (aventura).
El viaje un poco largo hasta Oaxaca, pero lleno de belleza natural que nos inspiraban para los nuevos poemas que nacieron fuego de esta experiencia.
Participar con la gente del pueblo, el cariño de su gente, participar en las escuelas y que los niños nos entrevistaran e hicieran tareas es algo de incalculable valor.
Violeta Pujols Calle 10 N-11
Ext. Jardines de San Lorenzo
San Lorenzo, Puerto Rico 00754 E-mail: violeta_pujols@yahoo.com
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El calor humano, el quedarnos en las casas de los anfitriones a mi me hizo mejor persona y mejor poeta. Porque la poesía es eso de la calle, de la plaza, la gente de ahí nace el poeta.
Cada encuentro es un taller de un valor incalculable se aprende de los poetas que conocemos y de la gente en cada uno de los pueblos. De ahí nace el que nos inviten a otros encuentros y que se hagan encuentros parecidos a los del País de las nubes nunca igual ya que en ningún otro se convive con la gente del pueblo.
Volví en los años subsiguientes 2005 y 2006 y en cada uno la experiencia fue en crescendo el amor por Oaxaca y su gente. El cierre de cada encuentro con las lecturas en el Palacio de Bellas
Artes es otra experiencia única.
Que puedo decir de Emilio Fuego, que maravilloso que se le haya ocurrido hacer un encuentro como este único en su clase. Conocerle y servir de apoyo en algo fue un placer y orgullo. Es una ardua labor que comparte junto a un gran grupo de mujeres para que cada año quede mejor. Por otra parte también el Sr. Fuego contribuye al turismo ya que siempre las poetas nos quedamos un tiempo más para conocer mejor su pais.
Gracias por al intención a este comunicado y que tomen en consideración el Encuentro Internacional de Mujeres Poetas en el País de la Nubes y su organizador Emilio Fuego.
Poeta Puertorriqueña
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